Estimado Sr. Albares. Coincido con usted en que Ceuta y Melilla son ciudades españolas constituidas hace casi cinco siglos, concretamente desde 1580, año en que se unieron España y Portugal bajo reinado de Felipe II; es decir, antes de la constitución del Reino de Marruecos y de Estados como el de Israel actual o los Estados Unidos de América, y que ambas ciudades son dos bastiones que protegen la integridad de España y del espacio Schengen, por lo que tanto las instituciones europeas como la ciudadanía deberían exigir al Gobierno de España una comunicación más clara y transparente y una actuación más rápida y eficaz, a la par que humanitaria.
¡Cómo que su homólogo no le ha pedido ninguna contrapartida por aceptar la devolución de personas! ¿No sería más obvio que fuera usted quién pidiera responsabilidades y contrapartidas por lo ocurrido?
Todos los profesionales de la psicopedagogía saben que premiar las conductas inadecuadas facilitan su repetición y agravamiento. No se puede condescender con invasiones a un territorio vecino, por muy pacíficas que sean, porque no ha sobrevenido una emergencia o catástrofe natural, una hambruna, una guerra... sino una entrada masiva de personas organizada, alentada y permitida desde Marruecos.
Tampoco se puede tratar a todas personas migrantes como un colectivo sin capacidad de decisión individual, sin responsabilidad personal. Entrar sin visado en España es una infracción administrativa grave que puede conllevar las siguientes sanciones: multas, retención administrativa temporal (CIE), orden de expulsión y prohibición de volver a ingresar al territorio por un periodo de entre 3 y 10 años.
Ahora bien, si hubo inacción por parte de las autoridades competentes de ambos países en el control de la frontera ¿se puede hablar de falta administrativa grave por parte de los migrantes? Unos por necesidad o por deseo de mayor bienestar social, otros con intereses espurios, con entrada improvisada o apoyada por los propios familiares de Marruecos o por los ya residentes en España o en Europa, ¿quién va a asumir el coste? No puede exigirse a otros que no sean las propias personas y autoridades que han participado en esta situación de desorden social: En primer lugar, ambos Estados, con su porcentaje cada uno de responsabilidad, por incompetencia en el control de las fronteras y, de forma subsidiaria, por Europa en cuanto a las consecuencias no deseadas de su política de externalización; en segundo lugar, también por las personas que han entrado sin permiso, o por sus familiares, a través de las sanciones establecidas en la ley.
Si la ley de extranjería no parece estar funcionando y cada vez llegan más personas en situación irregular a los países desarrollados, ¿por qué no intentar otra fórmula? Hace tiempo que sociólogos relevantes como Douglas Massey, premio Príncipe de Asturias en 2025 por sus investigaciones sobre segregación urbana y conflictos en la frontera USA-México, aconsejan facilitar la concesión de visados como la mejor solución para garantizar la migración circular, es decir, la salida y el retorno de los migrantes a sus países. ¿Qué se está haciendo para las que los migrantes en situación irregular puedan regresar a sus países sin miedo a no poder volver a viajar? ¿Qué se está haciendo para reducir el drama humanitario de las migraciones irregulares y el efecto llamada? Es cierto que es necesario trabajar con cuotas de migración y de integración social que garanticen las prestaciones sociales y preserven la identidad cultural de los pueblos receptores, ya que considero que la interculturalidad es una riqueza hasta que se desvanece la fisonomía de cada lugar.
Como en los sistemas naturales, se debe mantener un equilibro armónico y sostenible entre culturas. Pero también es cierto que todas las personas deberían tener el mismo derecho a disponer de visado, aunque sea con ciertas condiciones de temporalidad para el regreso o para la adquisición de la autonomía económica y del arraigo cultural. También las solicitudes de protección internacional deberían solicitarse vía internet para evitar las avalanchas de personas en las fronteras.
Y, como siempre, seguir trabajando por la libertad y la igualdad en África subsahariana, porque en fraternidad quizás nos lleven la delantera.







Que de tonterias.
Otra que será o cogió en agosto las vacaciones maestra y lo estará pasando desde Algeciras y vive en el mundo de los unicornios.
Te queda 1 semana.