Me gustaría trasladar públicamente un sincero agradecimiento y reconocimiento a Laura y Marco, responsables de la cantina del Acuartelamiento de Ingenieros ‘El Jaral’ de Ceuta, así como a todas las empleadas que forman parte de su equipo.
Durante las últimas semanas, muchos de los militares destinados en Ceuta están realizando largas y exigentes jornadas de trabajo debido a la fuerte presión migratoria que vive la ciudad. Esta situación requiere un esfuerzo extraordinario por parte de las unidades desplegadas, que con frecuencia deben afrontar servicios prolongados, cambios de horario y una elevada carga de trabajo para cumplir con su misión.
En este contexto, Laura, Marco y sus trabajadoras han demostrado una dedicación ejemplar. Son innumerables las ocasiones en las que han ampliado su horario de atención para poder dar servicio a los militares, permaneciendo abiertos mucho más allá de su jornada laboral habitual e incluso atendiendo hasta altas horas de la madrugada.
Lo hacen con una entrega que va mucho más allá de cualquier obligación profesional.
Quienes frecuentamos la cantina sabemos que esta actitud no responde únicamente a una cuestión económica. Su principal motivación es el bienestar de los soldados.
Nos reciben siempre con una sonrisa, una palabra amable y una disposición constante para ayudar. Han conseguido que muchos militares se sientan allí como en casa, creando un ambiente cercano y familiar en momentos especialmente exigentes.
Mientras los militares permanecen al pie del cañón cumpliendo con su deber, Laura, Marco y todo su equipo también están ahí, día tras día, ofreciendo apoyo, cercanía y un servicio indispensable para quienes regresan de largas jornadas de trabajo. Su esfuerzo, muchas veces silencioso y poco visible para la sociedad, merece ser reconocido.
Por ello, considero justo que la ciudad de Ceuta conozca y valore la extraordinaria labor que realizan. Personas como Laura, Marco y sus empleadas representan valores tan importantes como el esfuerzo, la solidaridad, la generosidad y el compromiso con los demás.
En nombre de muchos militares que han pasado y pasan por el Acuartelamiento de Ingenieros ‘El Jaral’, quiero expresar nuestro más profundo agradecimiento por su dedicación, su humanidad y el cariño con el que nos tratan cada día.
Gracias por estar siempre ahí cuando más se os necesita.
Atentamente, vuestros amigos Militares.







Q MARAVILLOSO RECONOCIMIENTO y q actuar más HUMANITARIO para con MILITARES q se encuentran lejos de los suyos. Q Dios les compense con SALUD Y AMOR.
Yo posiblemente seré mala persona, seguramente el diablo de ha apoderado de mi alma, pero no puedo callarme cuando leo algunas cosas:
Nadie duda, ni seré yo quien piense que no sean grandes personas y tengan todos los valores del mundo, pero una cosa no quita la otra y me explico:
Estos encargados de la cantina, bar, mesón como quieran llamarlo, están abierto hasta altas horas de la madrugada porque es su negocio, y ganan dinero, porque alomejor no venden durante el día porque los soldados están por las calles y su momento de venta es cuando regresan, y como empresarios tienen que ganar dinero para sobre todo pagar muchos impuestos. Déjemos de alabanzas gratuitas, otra cosa es que no cobrarán lo que venden, y se lo ofrecieran a los soldados por su gran labor a la ciudad, cosa que tampoco estaría bien, porque para eso cada soldado tiene su sueldo, y lo que hacen, lo pagan los ciudadanos con sus impuestos. Otro tema ya sería si cobran poco o mucho.
Es un orgullo ver como hay personas que arriman el hombro, y ayudan todo lo que pueden.
¡Gracias, muchas gracias, amigos!