Los vecinos de la calle Tetuán, en el Recinto, ya no pueden más. Están desesperados ante una situación que tildan de insostenible y que ha traído consigo una sensación de inseguridad permanente para los vecinos de esta barriada de Ceuta.
Según han denunciado, una de las viviendas que da a la calle citada anteriormente se encuentra llena de inmigrantes que han sido ‘acogidos’ por un vecino, el dueño de la vivienda.
Allí, tal y como manifiestan los vecinos afectados, los inmigrantes tienden sus ropas y hacen una vida normal. También tapan con sábanas las ventanas por la noche para poder dormir.
Un día tras otro la misma escena
Esta situación ya lleva dándose desde hace varios días y los vecinos de la calle no lo aguantan más. Estas personas hacen vida por el barrio, denuncian, con la inseguridad que eso trae para los vecinos afectados.
Según especulan, este hombre les habría dado acogida a cambio de que trabajen para él. Así, les ofrece un lugar en el que dormir y pasar sus días mientras realizan diferentes tareas ayudándole a terminar de construir la vivienda citada.
Por ello, también lamentan que pueda estar aprovechándose de la situación de estas personas, que entraron a la ciudad de forma ilegal el pasado 30 de julio.
En torno a 10 o 15 inmigrantes
Por lo que han podido comprobar los vecinos de la calle Tetuán, son entre 10 o 15 inmigrantes los que se encuentran alojados en esta vivienda.
De hecho, señalan que llegaron a ver a una joven también asomándose a las ventanas, como si también estuviera viviendo ahí.
A todo esto, también hay que sumarle que algunos vecinos ayudan a estar personas de diferentes maneras, ya sea dándole algo de comida u ofreciéndoles medios para ducharse.
Sobre esto último, cuentan los vecinos afectados que “sacan las mangueras desde sus ventanas o las puertas y se duchan en mitad de la calle y toda la mierda corre por la vía”.
Los vecinos, cansados de la situación
Ante toda esta situación que están viviendo, los vecinos de la calle Tetuán están hartos e indignados.
Tal y como manifiestan, “estamos cansados de esta situación y creemos que nuestras quejas y nuestras preocupaciones deberían de ser escuchadas. Queremos poder vivir en nuestro barrio con tranquilidad, seguridad y unas condiciones normales de convivencia”.
A esto, hay que sumarle que en esta barriada también viven muchos niños pequeños y, como dicen, ahora tienen que estar pendientes de ellos en todo momento y sin dejarles salir.
En ese sentido, expresan que “a los niños chicos no los podemos privar de calle. Para lo que les queda a los pobres de verano, porque en breve se están metiendo en el colegio, no los podemos tener en la casa encerrados”, lamentan.
Que realicen las comprobaciones necesarias
Por todo ello, los vecinos de la calle Tetuán solicitan “a las autoridades competentes que tengan conocimiento de lo que está ocurriendo y realicen las comprobaciones necesarias” para tomar las medidas oportunas.
La sensación de miedo e inseguridad es constante y los vecinos no pueden vivir más así. Según trasladan, ha terminado condicionando el día a día de quienes viven en esta calle. Algunos aseguran que ya no salen con la misma tranquilidad de antes y que permanecen más pendientes de lo que ocurre en los alrededores de sus viviendas.
Los afectados insisten en que no quieren que esta situación se prolongue en el tiempo y piden que se compruebe qué está ocurriendo en la vivienda y si las personas que permanecen allí cuentan con las condiciones adecuadas.
Lo único que quieren es poder volver a hacer vida normal en su barrio y recuperar una sensación de seguridad que, según denuncian, han perdido en los últimos días.
A esta situación se suma también el problema de la limpieza, con acumulación de escombros en las inmediaciones que, según los vecinos, continúa sin ser retirada desde hace una semana. Por ello, reclaman una actuación de los servicios municipales para recuperar también las condiciones de salubridad y mantenimiento de la zona.







Evidentemente estará trincando de ellos o de Marruecos. ¿De dónde sale el dinero y quiénes son? ¿ Cuántos más habrá, como dice el otro “en la periferia “?