JUCIL, la asociación profesional de la Guardia Civil, ha salido en defensa de los agentes desplegados en la frontera de Ceuta. La organización rechaza de forma categórica el reciente informe del Consejo Nacional de Derechos Humanos (CNDH) de Marruecos, el cual señala a las fuerzas de seguridad españolas por presuntos malos tratos durante la gestión de la crisis migratoria.
Desde JUCIL subrayan que cada intervención realizada en el perímetro fronterizo se ajusta estrictamente al marco legal español y europeo.
De igual maner, la asociación recuerda que la labor de la Guardia Civil no se produce en un vacío legal, sino bajo el amparo de una democracia constitucional plenamente integrada en los sistemas internacionales de protección de los derechos humanos.
La asociación profesional de la Guardia Civil recalca que España destaca por su alto compromiso normativo, estando suscrita al 100% al Sistema Universal de Naciones Unidas y al Sistema Europeo, lo que sitúa a sus agentes bajo la lupa constante de organismos como el Tribunal Europeo de Derechos Humanos (TEDH) de Estrasburgo.
Esta estructura de garantismo asegura que cualquier actuación sea examinada bajo parámetros legales rigurosos por parte de los juzgados, el Parlamento y el Defensor del Pueblo.
Exigencia de pruebas y respaldo institucional
Uno de los puntos más críticos de la respuesta de JUCIL es la exigencia de rigor. La asociación considera improcedente lanzar acusaciones genéricas sin aportar pruebas fehacientes ni utilizar los canales institucionales y judiciales previstos para tales denuncias.
Por ello, han realizado un llamamiento directo a las instituciones españolas para que brinden un posicionamiento claro de apoyo a los agentes. Según JUCIL, los guardias civiles destinados en la frontera necesitan: medios materiales adecuados para su función, instrucciones claras que aporten seguridad jurídica y un firme respaldo ante valoraciones externas que dañen su reputación profesional.
Compromiso con la legalidad y el honor de la Benemérita
El secretario general de JUCIL, Ángel Lezcano, ha sido tajante al afirmar que la organización mantendrá una "postura firme" contra cualquier intento de responsabilizar a los agentes de situaciones operativas complejas que ellos no han generado.
En sus palabras, la Guardia Civil sigue encarnando los valores de servicio público y auxilio humanitario que definen a la Benemérita.
Finalmente, la asociación reafirma su compromiso con los valores constitucionales y asegura que protegerá el honor de los guardias civiles frente a informes globales que carezcan de sustento probatorio, instando a que el diálogo con Marruecos se fundamente siempre en el principio de veracidad.







Ese informe hay que tomárselo a cachondeo, ¿derechos humanos y Marruecos? Jajajaja