Después de lo acontecido en Ceuta entre el 30 y 31 de julio, el primer ministro de Suecia, Ulf Kristersson, ha criticado las políticas de regularización impulsadas por el Gobierno español y ha advertido de sus posibles consecuencias para la estabilidad migratoria de Europa.
En una entrevista con Financial Times, publicada este martes y recogida por Europa Press, el dirigente sueco ha calificado de “muy mala idea” cualquier medida que pueda poner en riesgo la situación actual.
Kristersson ha relacionado sus críticas con la posibilidad de que España vuelva a generar un efecto de atracción para personas que quieran trasladarse a Europa, especialmente hacia los países del norte. Según ha señalado, la experiencia demuestra que “muchas personas que vienen a Europa prefieren ir al norte”, como ocurrió durante la crisis migratoria de 2015.

Advertencia a Pedro Sánchez
El primer ministro sueco ha asegurado que ya trasladó personalmente al presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, su preocupación por una medida que puede resolver la situación administrativa de 1,2 millones de personas.
“Tenemos que ser muy, muy cuidadosos para no actuar de una manera que se acerque siquiera a lo que sucedió en 2015”, ha advertido Kristersson.
Aunque la regularización planteada por el Ejecutivo español contempla permisos de residencia y trabajo en España, y no automáticamente en el resto de países de la Unión Europea, el dirigente sueco considera que sus posibles efectos deben analizarse desde una perspectiva europea.
“Tomar medidas que puedan poner en peligro una situación estable sería una muy mala idea”, ha insistido.
Kristersson sostiene además que las políticas migratorias españolas pueden afectar de manera “especialmente” significativa a Suecia debido a la tendencia de determinados inmigrantes a continuar su recorrido hacia los países del norte de Europa.
Suecia reclama una política migratoria coordinada
Ante este escenario, el primer ministro sueco ha defendido que los países europeos mantengan una estrategia común y refuercen el control de las fronteras.
En concreto, ha apostado por “proteger las fronteras” y por mantener “políticas lo más armonizadas posible” entre los Estados miembros.
Las declaraciones de Kristersson se producen después de las críticas expresadas por las primeras ministras de Italia y Dinamarca, Giorgia Meloni y Mette Frederiksen, quienes publicaron un comunicado conjunto en el que rechazaron “la inmigración descontrolada” y reclamaron medidas como la creación de centros de repatriación en terceros países.
Las críticas de distintos socios europeos coinciden además con el contexto generado por la crisis migratoria de Ceuta, después de la entrada de decenas de miles de personas desde Marruecos a finales de julio. Según la información recogida por Europa Press, la gran mayoría de esas personas fueron posteriormente devueltas a Marruecos.
Kristersson mantiene así su advertencia al Gobierno español y considera que no es momento de relajarse ante la situación migratoria europea.






