Casi cien niñas ocupan las instalaciones del colegio Reina Sofía en Ceuta desde la tarde de este miércoles. Se está a la espera de realizar más traslados a otro colegio, el del Príncipe Felipe.
Estos son los dos recursos de acogida dados por el Gobierno de la Nación ante la petición cursada por la Ciudad, en cuyas previsiones se contaba más con haber dispuesto de alguno de los cuarteles adecentado de urgencia por el Ejército.
A falta de un mes para el inicio del curso escolar no se valora como la mejor de las medidas. De hecho ya ha provocado la primera crítica por parte del movimiento estudiantil.
La entidad ha mostrado su “más firme rechazo a la decisión de destinar los centros educativos como espacios de acogida temporal para personas migrantes, especialmente cuando queda aproximadamente un mes y medio para el inicio del curso escolar”.
“Nuestra posición no responde a una falta de solidaridad ni de empatía hacia las personas migrantes. Toda persona merece ser atendida con dignidad y con pleno respeto a sus derechos fundamentales. Nuestro rechazo se dirige a la gestión realizada por las administraciones competentes, que consideramos improvisada e insuficiente y que vuelve a situar a la barriada del Príncipe como principal receptora de las consecuencias de esta "crisis”, indican.
Aumento de menores y muchos del sur
El aumento de menores ha llevado a Ceuta a una situación extrema.
El pasado 15 de julio la Ciudad atendía a 213 menores, cifra que ascendió a 718 el día 28 de julio, y que alcanza ahora los 1.017 menores.
Hay además que separarlos: las niñas por un lado, los varones por otro. Nunca hubo tantas jóvenes inmigrantes, buena parte son chicas de prácticamente 17 años a las que además hay que proteger de posibles abusos.
Muchos de los niños son del sur de Marruecos y han llegado sin documentos. A esto se añade la necesidad de hacer batidas para dar con todos los menores que siguen por las calles y no en los recursos oficiales de acogida.
La Ciudad atraviesa uno de los peores momentos de presión que exige traslados urgentes de menores a la Península y eliminar espacios de acogida como las naves del Tarajal.






