La frontera del Tarajal ha amanecido este domingo con una situación mucho más tranquila que la vivida durante los últimos días de intensa presión migratoria en Ceuta.
Aunque la vigilancia continúa siendo máxima y el despliegue de seguridad permanece intacto, la mañana ha transcurrido con apenas algunos intentos aislados de acceso al territorio español, sin que consten entradas.
Intentos de pase
Durante las horas de seguimiento realizado por este periódico, únicamente se ha observado lo que parecían tres intentos de cruce por parte de jóvenes que trataban de alcanzar Ceuta por la zona de la barrera marítima instalada ayer.
Poco antes de las 09:00 horas, el sonido de las sirenas de varios vehículos de la Policía Local hizo pensar durante unos instantes que la presión migratoria podía estar aumentando nuevamente. Sin embargo, la situación volvió rápidamente a la calma y no se registró un incremento significativo de intentos de entrada.
Amplio dispositivo de seguridad
La presencia de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado continúa siendo muy visible en todo el pase fronterizo. Agentes de la Guardia Civil, junto a militares del Grupo Regulares de Ceuta, mantienen la vigilancia permanente tanto en la zona terrestre como marítima.
Una de las imágenes más llamativas de la mañana se ha producido alrededor de las 11:00 horas. Hasta la frontera han llegado un autobús y un minibús cargados de inmigrantes que regresaban a Marruecos de manera voluntaria. Según ha informado la Policía Local, estos traslados se realizan con aquellas personas que eligen de forma voluntaria regresar a su país. El cuerpo policial facilita el transporte hasta el paso fronterizo y garantiza la seguridad durante todo el recorrido para evitar cualquier tipo de incidente o altercado.
Van vacíos, llegan llenos
Los mismos vehículos habían sido vistos previamente circulando vacíos en dirección a la zona de Benítez.
Posteriormente regresaron completamente ocupados, por lo que todo apunta a que las personas trasladadas fueron recogidas por esa zona, en dirección CETI, y desde esta área hasta la frontera.
Incertidumbre sobre la actividad en el mar
Mientras tanto, tras la barrera metálica neumática de aproximadamente 500 metros instalada este sábado podían observarse entre cinco y siete embarcaciones
. Este periódico trató de conocer si dichas lanchas pertenecían a medios españoles o marroquíes y cuál era exactamente la función que desempeñaban en ese momento. Sin embargo, la Guardia Civil no facilitó esa información, por lo que no es posible confirmar el origen ni el cometido de las embarcaciones observadas. Desde el espigón situado junto a la pequeña playa colindante con la frontera española también pudieron verse tres jóvenes intentando cruzar la nueva barrera marítima instalada para reforzar el control de la zona.
Las playas reflejan las consecuencias
Aunque la presión migratoria ha disminuido, su efecto ha dejado consecuencias en las playas ceutíes, sobre todo, en la playa del Tarajal.
Desde primeras horas de la mañana, operarios de la empresa Ecoservicios trabajaban intensamente para devolver poco a poco la normalidad a unas playas completamente devastadas. La imagen que deja la frontera es de desgaste. Durante esta mañana ha sido desplegado un dispositivo de limpieza encargado de recoger los innumerables objetos que flotan en el agua y duermen en la arena.
Imagen devastadora
La imagen es devastadora. Nuestras playas han sido maltratadas y miles de personas han provocado una situación que Ceuta difícilmente olvidará. Han aparecido numerosos objetos durante los intentos de entrada: trajes de neopreno, aletas, teléfonos móviles, botellas de agua, zapatos y multitud de prendas de vestir que están incrustadas en la arena.
Los trabajadores han explicado que incluso se han encontrado con una orilla oscurecida por la enorme cantidad de ropa enterrada bajo la arena y el agua, lo que les obligará a utilizar botas especiales para poder extraer todas esas prendas. Las labores de limpieza comenzaron sobre las 07:00 horas y continuarán durante los próximos días para intentar recuperar un litoral profundamente afectado.
Una ciudad que busca recuperar su normalidad
Aunque la frontera haya vivido una mañana relativamente tranquila, la imagen que deja Ceuta continúa estando muy alejada de la normalidad. Cabe reflexionar que la normalidad no está en nuestras calles. Una Ceuta normal no tiene sus playas repletas de basura y suciedad, sus aguas negras y sus calles con una imagen que se asemeja a la de las favelas de Brasil.
Ceuta es un paraíso, su gente ama sus calles, sus vistas, y su feria, una feria que debería estar sucediéndose en estos momentos pero que, dentro de la anormalidad vivida, se ha visto suspendida. Por lo tanto, la normalidad no está en Ceuta, aunque la Ciudad avanza hacia ella, y su gente se esfuerza porque así sea.






Que se den una vuelta por la falda del hacho también y las balsas y verán todos los que hay.
A ver si le facilitan el transporte y van a montarse en el autobús!
¡Cuidado ! Hay organizaciones de extrema izquierda que están lazando bulos diciendo que a los inmigrantes se le está dando trato de animales: organizaciones como No Name Kitchenn están usando narrativas falsas e incriminando a militares y policia.
Un autobús y un mini bus??esto es una broma,no??70000 personas que han entrado y les dicen que si se van voluntariamente??,no sé el día de los inocentes es el 28 porque esto parece una broma