La Ciudad Autónoma ha decidido reforzar la vigilancia que se realiza en los alrededores del centro de menores de la Barriada de San José como continuidad con el compromiso asumido por la Consejería de Presidencia, Gobernación y Empleo con los presidentes vecinales de la zona, tras la decisión de la Ciudad Autónoma de llevar a los mena del centro de La Esperanza hasta el nuevo albergue.
Hasta ahora la vigilancia de la Policía Local que se estableció desde el primer día en que los menores llegaron a este centro se hacía de manera dinámica, es decir con numerosos estancias de los vehículos policiales a determinadas horas que permitía mantener un control de la zona.
Ahora, según ha podido conocer esta redacción, habrá una vigilancia permanente desde las tres de la tarde hasta pasadas las ocho por agentes del 092, mientras que luego el resto de la noche ya le corresponderá a la Unidad de Intervención Rápida (UIR) que ya intervenía en la vigilancia dinámica del lugar. Tanto por la noche por la mañana serán distintas unidades las que cada cierto tiempo estará por los alrededores para mantener todo controlado.
Después de dos meses desde que se instauró el servicio, una vez que se ha analizado, se ha querido reforzar aún más para que haya ese compromiso claro con los presidentes de las asociaciones de vecinos.
Y es que no se puede olvidar que desde hace un tiempo a esta parte se han incrementado distintos actos delictivos por la Barriada de San José, aunque los mismos no tienen ninguna relación con la llegada de los menores al nuevo albergue de la barriada.
Hasta ahora, según fuentes de la misma Ciudad Autónoma, la vida en el interior del albergue ha mejorado en la calidad para los propios menores como para el personal que trabaja en el mismo.
Cabe destacar por otro lado que desde la llegada de los menores las asociaciones de vecinos han organizado un buen número de actos con participación de los mismos para que la integración sea aún mayor y exista un mayor conocimiento entre los vecinos y los mismos mena.






