La vida nos da a diario muchos sobresaltos, cambios de humor, situaciones complicadas tanto personales como sociales y sobre todo, problemas de salud mental.
Muchas personas son capaces de sobreponerse a los diferentes problemas que le azota la vida. Pero la gran mayoría tienen que recurrir a la ayuda de profesionales como los psicólogos.
La psicología es la ciencia que estudia la mente humana y el comportamiento. Analiza cómo pensamos, sentimos y actuamos, además de buscar explicar los procesos mentales y mejorar la salud de las personas.
La psicología estudia la conducta con las acciones y reacciones que se pueden ver desde fuera. Los procesos mentales como la memoria, pensamiento, atención y emoción de las personas, y las relaciones sociales con las personas se llevan con los demás y su entorno.
Las metas principales son describir cómo se comporta una persona.
Explicar y saber por qué pasa ese comportamiento y predecir como saber qué pasará antes de que ocurra.
Así como también modificar a ayudar a cambiar conductas para lograr bienestar.
Las ramas principales son la clínica que trata problemas emocionales y de salud mental.
La educativa que estudia cómo aprendemos y ayuda en la escuela y la social que analiza cómo nos afecta el grupo y la sociedad.
Con la experiencia que estoy teniendo en mi vida por una dura enfermedad, soy bastante vulnerable y he tenido que recurrir a la ayuda de una psicóloga, una gran profesional a la que ya considero de mi familia.
Lo primero que tuve que plantearme en cerciorarme si quería y necesitaba ayuda psicológica y me di cuenta, no solo que quería, si no que también lo necesito.
Mi psicóloga me ha dado un vuelco a mis pensamientos, me ayuda a superar los pequeños baches y obstáculos que me pone la vida y que hablando con ella te crees en otro mundo, en una burbuja a la que le cuentas situaciones diarias que seguramente sin su ayuda no podría superar.
Aunque parezca algo raro o al menos extraño, espero ansioso el día de la próxima sesión porque cada día estoy mejor tanto anímicamente como en superación de la enfermedad.
Además tengo la suerte de que en cualquier día y cualquier hora puedo hablar con ella y se me pone la carne de gallina cuando por cualquier situación anterior o posterior por ejemplo a una intervención quirúrgica, te da ánimos y el cuerpo te da un subidón.
Son numerosas ocasiones en las que vemos la labor de los psicólogos como en las catástrofes naturales, accidente graves e incluso ayudando a menores a superar el acoso escolar, familiar o de los propios amigos.
Con lo que estoy viviendo con mi psicóloga solo puedo decir una gran verdad.
Si no eres lo suficientemente fuerte mentalmente o si no logras superar un bache, pon una psicóloga en tu vida.






