“¡Vamos, vamos!”, “¡viva la Policía!”. Son los mensajes acompañados de aplausos de vecinos del residencial La Colina, en Ceuta, a la Policía Nacional. Mensajes de agradecimiento porque, al igual que quienes viven en otros puntos de la ciudad, quieren ver mayor presencia de las fuerzas de seguridad en las calles.
En este caso, varios vehículos del CNP descendían de las instalaciones del CETI tras haberse producido incidentes protagonizados por la gran cantidad de personas que está en el exterior del centro del Jaral, formando otro centro paralelo al oficial.
A ese quisieron entrar por la fuerza magrebíes de los que todavía no tienen disponibilidad de espacio. Las entradas masivas han derivado en esta situación adversa, compleja y delicada de manejar incluso para los trabajadores del propio centro.
Peticiones de seguridad en las calles
Esos mensajes de ánimo a la Policía se han repetido en varias ocasiones en Ceuta, dirigidos al CNP o a la propia Policía Local por las intervenciones que están efectuando para calmar los ánimos e intervenir si hay incidentes de gravedad.
A las fuerzas de seguridad en general, también la Guardia Civil y los militares, regulares y legionarios, que están a las órdenes del Instituto Armado. Los ceutíes quieren recuperar la normalidad y reclaman que haya una mayor seguridad en las calles, en todas.
Situación delicada en el centro de estancia temporal de inmigrantes
La situación es delicada en Ceuta hasta que no se recupere una normalidad derivada de una menor presencia de marroquíes que cruzaron el espigón y permanecen en la calle o deambulando por distintos puntos.
En el CETI en concreto, es tal la cantidad de personas que están en sus instalaciones y fuera de las mismas, que se ha convertido en un foco de tensiones constantes y ruidos.
Los propios vecinos están cansados de no poder descansar ni conciliar el sueño, además, ahora, de soportar esta aglomeración de personas y los conflictos derivados de lo que es una auténtica masificación.






