La Unión Europea ha reconocido, como no quedaba otra, la singularidad de Ceuta confirmando la ayuda de 25 millones de euros para el próximo marco comunitario. El secretario de Estado para la UE se lo confirmó ayer al propio presidente Vivas, poniendo el punto y final a una historia marcada por las gestiones políticas, las negociaciones y los encuentros al más alto nivel para conseguir lo logrado, que no es más que un conocimiento exhaustivo de las necesidades que tiene Ceuta a diferencia de cualquier otro lugar de España. Con este paso dado la Ciudad confía en disponer de los diez millones de euros anuales hasta 2020, garantizando de esta manera el disponer de cantidades para llevar a cabo políticas necesarias. Una, clave a todas luces, la relacionada con la lucha contra el desempleo. Con una ciudad con más de 12.000 parados, la institución municipal no puede permitirse desviar las ayudas que van a llegar de Europa a otros menesteres. Si la UE ha visto a Ceuta bajo el prisma de las especificidades que tiene, la Ciudad debe saber cómo conseguir mejoras para que, realmente, se pueda aseverar sin temor a sonrojo alguno que ceutíes y peninsulares tienen las mismas condiciones de vida.





