Castillejos ha registrado el cierre de una parte de su franja costera a lo largo del paseo marítimo para evitar la aproximación de personas que buscan echarse al agua para cruzar a Ceuta a nado desde Marruecos.
Allí se arremolinan adultos, pero sobre todo muchos menores, para buscar el momento de emprender la ruta a nado y alcanzar la ciudad. A esto se suma el bullicio de personas que se juntan en todo ese entorno, creando una situación de caos.
Las autoridades han impedido el acceso a algunas zonas situadas frente al mar, tal y como recoge el medio elhadat24.com, colocando de nuevo las barreras metálicas para impedir esa aproximación de personas.
No obstante, esos elementos que son simples vallas los sortean fácilmente, por lo que desde algunos sectores se exige mayor vigilancia en los arenales al objeto de evitar las incursiones en el mar.
Desalojos y cargas de autobuses
Además, unidades de las fuerzas de seguridad colocan sus vehículos en el entorno para instar al desalojo de familias por el paseo y desalojar la playa. A pesar de ello la situación es la que se repite y va en aumento casi todas las noches. Una situación que exige la adopción de medidas inmediatas y la implicación de Europa.
En la zona de la frontera se agolpan los autobuses que cargan a los interceptados en el mar, que están siendo alejados a puntos del sur, sobre todo el Sáhara.
Este martes se han registrado momentos críticos en Marruecos, sobre todo el protagonizado por una madre con 3 niños, sus hijos, que se echó al agua para marchar a Ceuta.
Estuvieron a punto de morir. Familias al completo buscan ese pase, como ya de forma habitual lo están haciendo adultos y menores de edad.
De momento el vecino país está adoptando medidas similares a las de otros veranos que no son lo efectivas que debieran porque llegar a los arenales es posible para quienes terminan en el mar.






