Son muchas las historias de ceutíes que han sido detenidos al otro lado de la frontera de forma injustificada. Buena parte de ellas han sido protagonistas de reportajes que han encontrado un hueco en este periódico. Hoy contamos nuevas historias, y nos centramos detenidamente en la de un joven ceutí que ha estado detenido varios días por un problema con la popular carta verde -ahora el documento es blanco-. El hecho de no haberlo dado de baja en su día, cuando vendió un vehículo, ha provocado que se haya visto detenido porque dicho turismo fue encontrado abandonado y en aduanas seguía figurando a su nombre. Son muchos los ceutíes que se han enfrentado a problemas de esta calibre, y mayores, por no seguir un trámite que es de obligado cumplimiento. Un trámite que, de no ser precavidos, puede terminar convirtiéndose en una auténtica pesadilla para sus protagonistas. Entidades como ADESC reclaman que se tenga en cuenta la importancia de dar todos los pasos debidos. La frontera separa dos mundos, dos formas de proceder, dos sistemas policiales que chocan frontalmente. No es por miedo, sino por pura precaución.





