Un terremoto de magnitud 3 en la escala de Richter se ha registrado este martes en la cuenca occidental del mar de Alborán, frente a las costas del norte de Marruecos. El movimiento sísmico se produjo mar adentro, frente al litoral de Tetuán y Chefchauen, sin que, por el momento, se hayan notificado daños materiales ni personas afectadas.
Los primeros datos difundidos por plataformas especializadas en el seguimiento de la actividad sísmica indican que el temblor fue de baja intensidad y que no llegó a ser percibido por los habitantes de ciudades del norte marroquí, entre ellas Tánger.
Un seísmo registrado frente a las costas del norte de Marruecos
Según la información preliminar publicada por aplicaciones de monitorización sísmica, el terremoto tuvo lugar a las 11:29:40 horas (hora local).
El epicentro se situó en las coordenadas 35,328 grados de latitud norte y 4,712 grados de longitud oeste, a una profundidad aproximada de 10 kilómetros bajo el fondo marino.
Los mapas de localización sitúan el foco del terremoto al este de Tetuán y al noreste de Chefchauen, dentro de la cuenca occidental del mar de Alborán y a una distancia aproximada de 111 kilómetros de Tánger.
Aunque una de las aplicaciones de seguimiento lo ubicó inicialmente dentro del área geográfica del estrecho de Gibraltar, las coordenadas publicadas sitúan el epicentro en el mar de Alborán, la zona marítima que separa el norte de Marruecos del sur de España.
No se han registrado daños ni el temblor fue sentido por la población
La magnitud del seísmo hace que sea considerado un terremoto de baja intensidad.
Hasta el momento no se han comunicado daños materiales ni incidencias relacionadas con el movimiento sísmico, y tampoco existen informes que indiquen que el temblor haya sido sentido por la población de Tánger u otras localidades cercanas del norte de Marruecos.
Los especialistas recuerdan que la percepción de un terremoto no depende únicamente de la magnitud, sino también de otros factores como la profundidad del epicentro, la distancia respecto a la costa o las características geológicas del terreno.
Por este motivo, movimientos sísmicos de intensidad moderada pueden pasar completamente desapercibidos cuando se producen lejos de zonas habitadas o a suficiente profundidad.
El mar de Alborán, una zona con actividad sísmica habitual
El mar de Alborán es una de las áreas con mayor actividad sísmica del entorno mediterráneo occidental debido a su compleja configuración geológica.
En esta región convergen la placa Africana (Nubia) y la placa Euroasiática, lo que provoca una actividad tectónica constante. A diferencia de otras zonas donde la deformación se concentra en una gran falla, en el mar de Alborán el movimiento se reparte entre una amplia red de fallas tanto marinas como terrestres.
Este sistema tectónico se extiende desde las montañas del Rif marroquí hasta las cordilleras Béticas, en el sur de España, lo que explica que los pequeños terremotos sean relativamente frecuentes a ambos lados del mar.
Los expertos subrayan que un terremoto aislado de magnitud 3 entra dentro de la actividad normal de esta zona y que, por sí solo, no supone un indicio de que vaya a producirse un seísmo de mayor intensidad.
Los datos aún son provisionales
Como ocurre habitualmente tras un terremoto, la información difundida durante los primeros minutos tiene carácter preliminar.
Las aplicaciones abiertas de seguimiento sísmico ofrecen una estimación inicial sobre la magnitud, la profundidad y la localización del epicentro, pero estos parámetros pueden modificarse una vez que las redes oficiales nacionales e internacionales procesan toda la información registrada por las estaciones de vigilancia.
Los especialistas recuerdan que la evaluación científica de cualquier episodio sísmico requiere analizar su evolución en el tiempo, la distribución espacial de los movimientos y el comportamiento de las fallas de la zona antes de extraer conclusiones sobre la actividad tectónica.






