La Sección Sindical de la Unión General de Trabajadores (UGT) en la Ciudad Autónoma denunció ayer la situación de los empleados públicos que tienen por destino la Biblioteca Pública de la Ciudad. Concretamente, lamentó que la pasada semana una de las trabajadoras “fue víctima de insultos, vejaciones e incluso amenazas de muerte, por parte de un usuario de dicho servicio público”.
El sindicato aseguró que este hecho “no es un incidente aislado, sino que desgraciadamente se está convirtiendo en algo rutinario, y no es la primera, ni seguramente será la última, que este incidente se vuelva a repetir”.
UGT añadió que “para más agravamiento de la situación, el Gobierno de la Ciudad ha retirado el vigilante de seguridad que prestaba sus servicios por la tarde en la Biblioteca, suponemos que alegando ‘problemas económicos”.
Esta organización sindical considera que el Ejecutivo local “tiene la obligación de garantizar que el entorno laboral de estos trabajadores públicos se desarrolle en un ambiente de respeto y dignidad”, por lo que solicita al mismo “que a la mayor brevedad posible reponga al vigilante de seguridad que prestaba sus servicios en la Biblioteca, si no queremos lamentar una desgracia personal no deseada por nadie”.
Desde UGT solicitan a la consejera de Educación, Cultura y Mujer, Mabel Deu, “que de manera urgente se tomen cuantas medidas correctoras sean necesarias para acabar con la citada situación, que consideramos totalmente inaceptable”.
De no establecerse estas medidas, esta central sindical “se reserva el derecho de emprender cuantas medidas legales considere oportunas, al margen de presentar la correspondiente denuncia ante la Inspección de Trabajo”, concluyó el sindicato.






