Hablo como jugador de petanca en Ceuta, quiero expresar públicamente mi profunda decepción e indignación por la situación vivida con la fase previa de la Liga Nacional de Clubes.
Llevábamos dos años esperando la celebración de esta competición, ya que la pasada temporada tampoco pudo disputarse. Este año, desde la organización se nos informó de que la competición se celebraría siempre que hubiera un mínimo de tres clubes inscritos. El plazo de inscripción finalizó el pasado 15 de junio y, efectivamente, se alcanzó el número mínimo exigido: tres clubes formalizaron su inscripción, se realizó el sorteo correspondiente y todos los clubes abonaron las tasas y gastos requeridos.
Sin embargo, cuando todo estaba preparado y a tan solo 22 horas del inicio de la competición, se nos comunicó que uno de los clubes había renunciado a participar y que, por este motivo, la previa quedaba suspendida.
"Lo más frustrante es que ni siquiera se nos ha permitido competir para intentar ganarnos esa plaza sobre el terreno de juego"
Esta decisión ha supuesto un enorme perjuicio para todos los jugadores implicados. Hay personas que habían solicitado días libres en sus trabajos, otras que incluso habían interrumpido o adelantado sus vacaciones para poder participar en este campeonato. Además, todos los jugadores federados abonamos nuestras licencias y fichas con el objetivo de poder competir en todas las competiciones oficiales disponibles y luchar deportivamente por una plaza en el Campeonato de España.
Lo más frustrante es que ni siquiera se nos ha permitido competir para intentar ganarnos esa plaza sobre el terreno de juego. Durante los dos últimos meses hemos estado entrenando con gran esfuerzo y sacrificio, incluso soportando las altas temperaturas de Ceuta a las seis de la tarde, con la ilusión y el compromiso de preparar esta competición de la mejor manera posible.
"Agradezco todo lo que la petanca me ha aportado durante estos años, pero después de lo sucedido siento que mi etapa en la petanca de Ceuta ha llegado a su fin"
La sensación que nos queda es de abandono, falta de respeto y escasa consideración hacia los deportistas que, con esfuerzo personal y económico, mantienen vivo este deporte en nuestra ciudad. No creemos merecer que, después de dos años de espera y de haber cumplido con todos los requisitos exigidos, se nos comunique la suspensión de una competición con menos de un día de antelación.
Por todo ello, y hablando desde el sentimiento de un jugador que ha dedicado años a este deporte, quiero manifestar mi enorme decepción con la gestión de esta situación. Agradezco todo lo que la petanca me ha aportado durante estos años, pero después de lo sucedido siento que mi etapa en la petanca de Ceuta ha llegado a su fin. Los deportistas no somos juguetes con los que se pueda actuar de esta manera.
Espero que esta situación sirva para reflexionar y para que, en el futuro, ningún otro deportista tenga que pasar por una experiencia tan decepcionante e injusta.
Manuel Ángel de la Rubia Cajal (jugador de petanca)






