Uno de los primeros movimientos que se ha producido en la plantilla de la AD Ceuta tras el final de la temporada ha sido el de Rubén Díez. El centrocampista del club caballa se unió a Youness Lachhab en el apartado de salidas, una vez se adelantó el pasado mes de abril la información de que tenía un acuerdo firmado con el Real Zaragoza, que disputará la próxima temporada en Primera RFEF.
Tras ser cuestionado por aquel entonces acerca de su futuro, Rubén Díez prefirió evitar el asunto por respeto a su compromiso con la AD Ceuta aunque, una vez finalizó la temporada, el futbolista reveló públicamente en la rueda de prensa tras el partido de la última jornada contra el Albacete Balompié lo que ya era un secreto a voces.
“No es un secreto. Desde que nosotros jugamos allí se hizo prácticamente, no oficial pero extraoficial. Al final volver a mi casa siempre es especial. Siempre he tenido muchísimas ganas de jugar allí, con mi familia y mis amigos. Creo que independientemente de la categoría en la que voy a estar el año que viene, para mí es totalmente especial jugar en el Real Zaragoza”, comentó.
“Al final soy un niño de allí. Me he criado viendo auténticos partidazos en La Romareda. Es muy especial volver a ir. La verdad es que desde que salió prácticamente no hubo ningún tipo de duda”, finalizó acerca de este asunto relacionado con su fichaje.
Sin embargo, no ha sido hasta ahora cuando el Real Zaragoza lo ha hecho oficial. El equipo maño, a través de sus redes sociales, ha informado acerca de un principio de acuerdo alcanzado con ‘Jamelli’ para las próximas dos temporadas, hasta 2027, además de otra opcional.
Una ocasión, la de este comunicado, que ha aprovechado el Real Zaragoza para anunciar hasta cuatro fichajes más: Jaume Jardí (Nàstic de Tarragona), Peter Ademo (FC Sheriff), Anartz Peña (Arenas Club) y Raúl Pereira (Cádiz CF).
El de Rubén Díez, sin embargo, es un fichaje impulsado directamente desde el corazón. Un jugador con capacidad para marcar diferencias en Segunda División pero, por encima de todo, un zaragocista que decide regresar al equipo de su tierra guiado por el corazón.
Un jugador muy querido en la ciudad autónoma al que, seguramente, continuarán siguiendo con cariño, aprecio y amor.






