Volvió a la competición el Club de Pesca ‘El Anzuelo’ este fin de semana para la celebración de una nueva manga de su temporada. La sexta, en este caso. Una cita que reunió a la familia de la pesca caballa en la zona del muro del cementerio. Habituales participantes del campeonato en una jornada marcada por el buen ambiente y unas condiciones meteorológicas ideales para la práctica de la pesca.
Tan solo un suave viento de levante que permitió a los pescadores disfrutar de una buena jornada durante toda la mañana. Las capturas, eso sí, fueron un poco más escasas de lo esperado, lo que solo hizo igualar la competición.
Una competición de lo más reñida

Terminó siendo, de hecho, una de las más reñidas en lo que va de temporada. Las diferencias en la tabla se decidieron, al final, por detalles. Apenas existieron diferencias equivalentes a una sola captura entre los cinco primeros clasificados. Máxima emoción hasta el último momento para decidir el ganador de la manga.
El que terminó proclamándose vencedor fue Francisco del Río, con una captura total de 1.011 gramos. Un resultado que le permite asentarse en el liderato, consolidando este primer puesto en la categoría general del campeonato. Completaron el podio Lolo Alonso, segundo clasificado con 985 gramos, y José Manuel Ureba, tercero con 940 gramos.
Una posición que le sirve a Ureba para defender el segundo puesto en la general, a poca distancia del líder con algunas mangas todavía por disputarse. Las próximas serán cruciales.
Pocas capturas y mucha emoción
Al final, tras la celebración de la prueba, los propios participantes compartieron impresiones, señalando la presencia de algas acumuladas en el fondo marino como posible motivo de la escasez de capturas. Y es que, aunque en la superficie la situación mejoró respecto a jornadas anteriores permitiendo pescar con relativa normalidad, las algas depositadas en el fondo dificultaban que el cebo quedara visible para los peces.
Como es tradición en el Club de Pesca El Anzuelo, la jornada concluyó con una comida de convivencia entre los participantes, poniendo el broche final a un día de deporte, compañerismo y pasión por la pesca.






