Mohamed Laarbi, que denunció haber sido condenado injustamente “porque no soy el autor de los disparos” (en referencia al atentado que sufriera el hermano de ‘Tafa Sodia’ en 2010) dijo que la persecución contra el ‘Vasco’ y su familia viene por “un enfrentamiento” que se originó cuando “mi tío se enteró de que ‘Tafa Sodia’ y su banda me querían matar”, dijo. A raíz de que el ‘Vasco’ se entrometiera para impedir tal fin, “comenzaron las represalias, le pegaron, le quemaron su carnicería, le tirotearon... sólo por dar la cara por mí. Ésa es la consecuencia”, relató.
Al igual que ya declarara la víctima de estos 24 disparos, Mohamed Laarbi dijo que ‘Tafa Sodia’ le había ofrecido 10.000 euros al ‘Vasco’ para que retirara las denuncias que estaba interponiendo en su contra, hablando de los soldados del infierno y demás. Como no quiso retirarlas, empezaron los problemas.
En su declaración por videoconferencia, el preso señaló al ‘Súper’ como miembro de la banda de ‘Tafa Sodia’ y, alterado, denunció que le habían tendido hasta siete emboscadas antes de que le encarcelaran con el objetivo de matarle. Denunció además que ‘Tafa Sodia’ habría ofrecido, según sus palabras, hasta 200.000 euros a la persona que fuera capaz de matarle mientras está, ahora, entre rejas. “Esta información ya la sabe la Policía”, dijo nervioso.
La abogada del ‘Súper’, Lucinia Llanos, le pidió explicaciones de por qué vinculaba a su patrocinada con esa supuesta banda del ‘Tafa Sodia’, a lo que el sobrino del ‘Vasco’ replicó con un “lo sabe todo el mundo, él es su chofer”.
Otro sobrino del carnicero, Mohamed Said H.M., que también fue víctima de un tiroteo, prestó declaración en calidad de testigo para declarar que antes de que dispararan a su tío había visto al ‘Súper’ por la barriada del Príncipe y también para manifestar que había visto a su tío subirse al coche BMW en donde sería posteriormente tiroteado.
También ayer prestó declaración un hermano del acusado Addil A.A., que es militar de profesión, quien reconoció que tanto él como cualquiera de sus hermanos cogen el vehículo del imputado. No supo concretar si el día de autos condujo el coche, aunque quizá si lo hizo 24 horas antes. Señaló que, por su condición de militar, acostumbra a manejar armamento y a participar en prácticas de tiro por lo que al tocar diversas partes del vehículo podría haber dejado restos del contacto con la pólvora. Su testifical fue propuesta por la abogada defensora del ‘Súper’, a sabiendas de que a éste se le hizo la prueba de la parafina en Jefatura Superior encontrándose restos de pólvora en una de sus manos.
La última sesión de este juicio, que comenzó el pasado lunes, tendrá lugar mañana -hoy no se han señalado testificales-, fecha en la que se contará con la valoración tanto de médicos forenses como de profesionales de Balística. Con posterioridad se dará lectura a los distintos informes de las partes y a la calificación definitiva de los hechos. De momento tanto Fiscalía como Acusación Particular mantienen peticiones de hasta 10 años de prisión por delitos de tentativa de homicidio -en grado de cooperador no autor contemplándose el agravante de abuso de superioridad- y de tenencia ilícita de armas.
La Policía Nacional encontró vinculación, tras el examen de los casquillos hallados en el escenario del tiroteo, entre los dos atentados específicos contra la figura del ‘Vasco’, ya que, presumiblemente, se pudo hacer uso de la misma arma. Estas conclusiones se conocerán, de manera específica, tras las declaraciones que ofrezcan los especialistas en base a los informes que se hicieron tras los análisis de la ristra de casquillos que fue recogida en el escenario de los disparos.
Las testificales de los policías dibujan cómo fue el suceso
En la mañana de ayer prestaron declaración varios policías locales y nacionales. La pareja de efectivos del Cuerpo Local confirmaron que habían intervenido la bufanda del Barcelona del coche que conducía el ‘Súper’ y se la habían entregado a la Policía Nacional, tal y como consta en el atestado que firmaron en su día. En su declaración del pasado lunes el ‘Súper’ dijo no tener constancia de que le hubieran requisado dicha bufanda y mantuvo que todavía debía tenerla en su casa. Por su parte los dos policías nacionales que declararon ayer -ya que se renunció a la testifical de varios- aportaron detalles de cómo fue la primera intervención en el lugar, que se centró en intentar recoger testimonios y hacerse con los casquillos que había esparcidos. “Preguntamos qué es lo que había pasado pero no obtuvimos respuesta”, señaló uno de los policías, mostrando lo complicado que resulta, después de un tiroteo, conseguir declaraciones de testigos que aporten, en caliente y al momento, detalles que pueden ser importantes para la posterior investigación.






