El embajador de España en Rabat, Alberto José Navarro, un diplomático con una gran experiencia, ha cometido un desliz que desde luego no es nada bueno para una persona de su sapiencia. Y es que como publicábamos en nuestra edición de ayer en una entrevista publicada en una web en español, al ser preguntado como solucionaría los problemas que existen entre España y Marruecos como el Sáhara o la cuestión jurídica de Ceuta y Melilla, habla del diálogo entre las dos partes. A pesar que ayer intentamos que se produjera alguna aclaración por parte de la Embajada de España en Rabat, nada más que encontramos una ratificación. Con Marruecos podemos hablar de mil y un temas, de todo lo que nos une y hasta de lo que nos separa, pero hay una cuestión inamovible: la españolidad de Ceuta y Melilla. El status jurídico de las dos ciudades no se puede ni siquiera dialogar, al menos para los habitantes de esta ciudad y de la hermana Melilla, para muchos millones de españoles y para el Gobierno actual es un tema tabú. Por tanto, más le valdría al embajador de España en Marruecos ser más diplomático.





