La Real Federación de Fútbol de Ceuta (RFFCE) ha emitido un comunicado oficial tras la publicación realizada por un joven futbolista ceutí, en la que denunciaba haber sufrido presuntos abusos sexuales durante su etapa en el deporte base.
El testimonio, difundido a través de redes sociales bajo el título “Sobre el silencio y la verdad: una declaración personal”, ha generado un fuerte impacto social y ha abierto un amplio debate sobre la protección de menores en el ámbito deportivo.
En su comunicado, la Federación ha querido trasladar en primer lugar su “máximo respeto y apoyo a cualquier persona que manifieste haber sufrido una situación de abuso, acoso o violencia en el ámbito deportivo”, subrayando la importancia de escuchar y acompañar a las víctimas en este tipo de procesos.
Activación del protocolo de protección a la infancia y postura institucional
La RFFCE ha sido tajante al condenar cualquier conducta que pueda atentar contra la integridad de las personas, especialmente cuando se trata de menores de edad. En este sentido, la entidad ha reiterado su compromiso con la creación de entornos deportivos seguros, respetuosos y libres de violencia, una línea que asegura mantener como prioridad absoluta.
Tras la difusión pública del testimonio del futbolista ceutí, la Federación ha confirmado que se han activado los mecanismos internos establecidos, actuando con prudencia, confidencialidad y respeto hacia todas las partes implicadas.
Asimismo, el asunto ha sido trasladado al Delegado de Protección a la Infancia de la RFFCE, conforme al Protocolo de Protección a la Infancia y la Adolescencia vigente en la institución. Este paso tiene como objetivo canalizar adecuadamente cualquier actuación dentro del marco federativo, garantizando la correcta aplicación de los procedimientos establecidos.
La Federación ha insistido en que, debido a la sensibilidad del caso, no se realizarán valoraciones públicas adicionales ni se ofrecerán detalles que puedan interferir en posibles investigaciones o afectar a la intimidad de las personas implicadas.
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El testimonio del jugador: “Una carga que he llevado durante años”
El comunicado de la RFFCE se produce después de que el joven futbolista relatara públicamente haber vivido una situación de presunto abuso sexual continuado entre los 13 y los 15 años, supuestamente por parte de su entrenador durante su etapa formativa.
En su testimonio, el deportista explica que ha tardado años en poder hablar de lo ocurrido debido al impacto emocional y psicológico que le provocó la experiencia. Según sus palabras, la decisión de hacerlo público responde a un proceso de madurez personal y a la necesidad de “poner fin a una carga que ha llevado durante años”.
El jugador también reflexiona sobre el silencio prolongado que suelen mantener muchas víctimas en situaciones similares, entendiendo este comportamiento como un mecanismo de supervivencia emocional, especialmente cuando la figura del presunto agresor ocupa un rol de autoridad y confianza dentro del entorno deportivo.
Reacciones sociales y debate sobre la protección en el deporte base
La publicación del testimonio ha provocado una amplia respuesta en redes sociales, donde numerosos usuarios han mostrado su apoyo al joven y su respeto por la decisión de hacer público su relato.
El caso ha reabierto el debate sobre la necesidad de reforzar los sistemas de prevención, detección y actuación ante posibles casos de violencia en el deporte base, especialmente en categorías formativas.
Tanto el comunicado de la Federación como la repercusión social del testimonio coinciden en poner el foco en la importancia de garantizar entornos seguros para niños, niñas y adolescentes dentro del deporte.
En este contexto, la RFFCE ha reiterado que la protección de la infancia constituye una prioridad irrenunciable, situándola en el centro de su actuación institucional.
Por el momento, no han trascendido más detalles sobre la identidad del entrenador mencionado en la denuncia ni sobre posibles actuaciones judiciales derivadas de los hechos relatados. El caso continúa generando atención y seguimiento, tanto en el ámbito deportivo como en el social, mientras se mantienen activos los protocolos correspondientes dentro de la Federación.






