El Jurisdiccional de la Federación Española ha dado la ‘razón’ al Atlético de Ceuta, con alfileres, tras la denuncia por parte de Luque y Trola de despido improcedente. El club caballa se escudó en la incompatibilidad de los técnicos por su condición de funcionarios, y de momento la RFEF, que ha asegurado ‘no tener claro’ el asunto, ha fallado en favor del club ceutí.
El problema radica en que sí insta al Atlético a abonar al preparador físico Antonio Pasamar la cantidad de 6.500 euros.
Al constar como técnico en el ámbito federativo, el club no podrá tramitar ficha al tener una deuda pendiente con la RFEF, por lo que el Atlético, que ayer intentó tramitar la ficha de Álvaro Pérez como primer entrenador, tendrá que pagar primero los 6.600 € a Pasamar.






