El Gobierno de Marruecos ha condenado el ataque armado registrado en Washington durante una recepción en la que se encontraba el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, junto a la primera dama, Melania Trump, quienes resultaron ilesos.
La postura oficial fue difundida a través de una declaración del Ministerio marroquí de Asuntos Exteriores, recogida por la agencia oficial MAP, en la que el país expresa su rechazo a cualquier forma de violencia, extremismo o terrorismo, independientemente de su origen o motivación.
En ese comunicado, Marruecos trasladó además su solidaridad con el presidente estadounidense, su familia, el Gobierno y el conjunto del pueblo de Estados Unidos, en un gesto de apoyo tras el incidente ocurrido este fin de semana.
Un intento de ataque que obligó a evacuar el evento
El suceso tuvo lugar durante la Cena de Corresponsales de la Casa Blanca, un evento que reúne a destacadas figuras del ámbito político y mediático en Washington.
Durante la celebración, un hombre armado intentó acceder al recinto, lo que obligó a activar los protocolos de seguridad y a proceder a la evacuación inmediata de los asistentes, entre los que se encontraban altos cargos del Gobierno estadounidense y centenares de periodistas.

El atacante fue interceptado y detenido antes de lograr traspasar el perímetro de seguridad, evitando así consecuencias mayores.
Tras lo ocurrido, el propio Trump explicó en una rueda de prensa que el individuo era un “loco” y un “lobo solitario”, subrayando que no consiguió acercarse al área donde se encontraba el mandatario.
En el momento del incidente, el presidente cenaba acompañado de la primera dama, el vicepresidente JD Vance y otros representantes del ámbito político y periodístico de Washington.
Solidaridad internacional tras el incidente
La reacción de Marruecos se suma a las muestras de apoyo internacional tras el intento de ataque, en un contexto en el que diversos países han reiterado su rechazo a la violencia política.
En su declaración, el Ministerio de Asuntos Exteriores marroquí insistió en la necesidad de combatir cualquier manifestación de extremismo y terrorismo, destacando la importancia de preservar la seguridad y la estabilidad institucional.
El incidente, que obligó a interrumpir uno de los actos más relevantes del calendario político estadounidense, ha vuelto a poner el foco en los dispositivos de seguridad en eventos de alto nivel, así como en la preocupación internacional ante episodios de violencia de este tipo.






