El entrenador del Atlético de Ceuta, Álvaro Pérez, se posiciona en la 'guerra' que mantiene su club con la entidad federativa y ayer cargó duramente contra la FFCE en el pasillo del vestuario del 'Murube', ya que el Atlético no quería que lo hiciera en la sala de prensa (con la publicidad de la Federación de Fútbol).
Tras destacar el buen hacer de su equipo, sobre todo en la primera parte, destacó que su equipo supo "abstraerse de toda la parafernalia antes del partido".
Dio más mérito a su equipo asegurando que el campo "no estaba en condiciones, no regado lo suficiente para que el balón corriera". Es más, señaló que "parece que jugamos fuera de casa", exceptuando por supuesto el público, al que "agradecemos su apoyo".
Según el canario, la situación que vive el equipo es "denigrante y humillante", e incluso aseguró que "le dije al presidente que me iba de seguir esto así".
Dijo que "no podemos disponer dela bañera" y que "nos tienen cerrado el vestuario de una forma anormal". También habló de la sala del botiquín, "esta ahí por si alguien se lesiona para llegar a la ambulancia. Esto no es la oficina de nadie", recalcó.
En cuanto a la amenaza del club de que el equipo no entrará a partir de hoy al exigir que su horario de entreno pase de las 19.30-21.30 a las 17.00-19.30, dijo que "la plantilla está citada y sólo pedimos media hora más".






