El pasado viernes se mantuvo una reunión en la que se pidió que continuaran con esta tarea para evitar que los estudiantes ocasionaran destrozos en la línea escolar Las brigadas cívicas tendrán que vigilar el comportamiento de los estudiantes que han ocasionado la última rotura de cristales de uno de los coches de la empresa de autobuses el pasado viernes. Concretamente, se trata de la línea que va desde el Instituto Puertas del Campo y que va recogiendo a los estudiantes para trasladarlos hasta la barriada del Príncipe a donde llega aproximadamente a las 15:15 horas. El pasado viernes, tras dejar de estar escoltado por la Policía a la altura de la barriada de Puente Quemadero, los usuarios del transporte comenzaron a pegar patadas en las puertas traseras hasta romperlas, algo que ha sido la gota que ha colmado el vaso entre los trabajadores de la empresa que han amenazado con dejar de realizar ese recorrido ya que se sienten inseguros.
Al parecer los brigadas realizan su trabajo con normalidad pero el problema llega al salirse del horario de su trabajo la vigilancia de las últimas paradas de autobús. Se trata de un problema de horarios porque ellos finalizan su trabajo a las 15:00 y los hechos sucedieron a las 15:15 horas y por eso no se encontraban allí, explicaron durante la reunión que mantuvieron el pasado viernes con Presidencia y donde quedó constancia de que se continuaría haciendo esa labor con una condición. Se ha pedido que la Policía Local termine la ruta hasta el final de la calle San Daniel para que refuerce a las brigadas cívicas y no se queden solas desde el Puente Quemadero en que ellas finalizan su trabajo. Desde presidencia se estuvo por la labor y desde la empresa de autobuses se espera que las cosas marchen con normalidad aunque temen que se convierta en lo de siempre y dentro de poco tengan que volver a lamentar algún suceso como los de las últimas semanas.






