Dice que se ha incrementado el tránsito por Alhucemas y las Islas Chafarinas
El Gobierno de España lo ha dicho muy claro: admite que las islas y peñones de soberanía española que hay frente a las costas del norte de Marruecos están siendo utilizadas por las mafias para el tráfico de personas, ya que el acceso a estos emplazamientos es más fácil que el asalto a las fronteras de Ceuta y Melilla.
Así lo reconoce el Ejecutivo en una respuesta parlamentaria a la diputada de Unión, Progreso y Democracia (UPyD) Rosa Díez, quien se interesó por la evacuación de 83 inmigrantes de la Isla de Tierra que se llevó a cabo a principios de septiembre en una operación conjunta de los Gobiernos español y marroquí.
Las mafias, señala la respuesta que ha dado el gobierno a Díez, buscan permanentemente nuevas vías de acceso al territorio español y, ante la dificultad de entrar por las ciudades autónomas de Ceuta y Melilla, han desplazado su actividad delictiva a otros puntos más vulnerables como los archipiélagos de Chafarinas y Alhucemas, donde desde el pasado mes mayo se ha detectado un aumento de la presencia de estas redes.
El Gobierno enmarca en este contexto la intervención en la Isla de Tierra. “La situación creada en la Isla de Tierra precisaba una reacción inmediata y coordinada con las autoridades de Marruecos de carácter humanitario", justifica el Ejecutivo, destacando que las mujeres y niños evacuados de allí en septiembre “fueron trasladados rápidamente a instalaciones más adecuadas en territorio español”.
Entre otras cosas, Rosa Díez quería saber qué contrapartidas acordó el Gobierno para que el Reino de Marruecos aceptara encargarse de gran parte de esos inmigrantes, en concreto, todos los hombres evacuados.
Sin embargo, el Ejecutivo se limita a señalar sin dar detalles que “las actuaciones llevadas a cabo en ese ámbito se inscriben en los compromisos internacionales formalizados por España” y que “ponen de relieve la intensa y excelente colaboración que mantienen España y Marruecos en el ámbito de la seguridad y la lucha contra el crimen organizado”.
Fue el pasado mes de septiembre cuando España y Marruecos actuaron en conjunto para desalojar la Isla de Tierra a donde habían llegado numerosos inmigrantes que procedían del país vecino. El destino final de los hombres inmigrantes de Isla de Tierra sería Argelia. Al tratarse de suelo español, fue España la que se encargó de sacarlos de manera forzosa de la isla. Pero, acto seguido, se los entregó a Marruecos. Ambos países llegaron a este pacto en virtud de la aplicación de un acuerdo bilateral de readmisión de inmigrantes irregulares en vigor desde 1992. Ese acuerdo se ha aplicado en contadas ocasiones, una de ellas, el 6 de octubre de 2005, cuando en plena crisis migratoria en torno a la valla de Melilla España devolvió a Marruecos a 73 sin papeles que habían entrado de forma irregular en la ciudad autónoma. Más inusual aún ha sido la aplicación en el caso de subsaharianos que llegan a España en patera a las costas españolas. Solo se ha producido en un centenar de ocasiones por la dificultad de probar que proceden de las costas marroquíes y no de las argelinas, pero en este caso no había duda alguna al respecto. A Isla de Tierra solo podían haber llegado a través de Marruecos según pudo saberse.





