Ya se han reducido los horarios en Juan Carlos I y puede que eliminen el transporte para estudiantes en Príncipe Alfonso
Los conductores de la empresa de autobuses Hadú Almadraba han decidido ya terminar de una vez por todas con una situación que les impide trabajar con normalidad. El delegado de personal por Comisiones Obreras, José Antonio Blanco, ha insistido en que la Administración debe tomar medidas de una vez. El sindicato ha instado a la Delegación del Gobierno y la Ciudad a erradicar de una vez los actos vandálicos que se vienen sucediendo estos días contra los autobuses en la zona del Príncipe Alfonso y Juan Carlos I.
“Los trabajadores están dispuestos a no realizar dicho trayecto por temor a recibir una pedrada tanto ellos como los usuarios que hacen uso de este servicio público y la verdad es que realmente si esto llegara a pasar lo sentiríamos sobre todo por esas personas, sobre todo mayores, que necesitan este transporte para trasladarse a los lugares”, explica el representante sindical. De momento, tras el i mpacto de una piedra en el carrito de un bebé en la zona de Juan Carlos I el último autobús que sale de la barriada es a las 18:00 “y no a las 21:00 como sucedía anteriormente porque lo que se están sufriendo son literalmente emboscadas por parte de grupos de jóvenes que aprovechan la oscuridad para esconderse”.
Un parón del servicio
En total son 60 los conductores de la empresa que ya han manifestado sus quejas y el delegado sindical de CCOO recuerda que “en el convenio consta que los compañeros que son mayores de 60 años no tienen por qué subir al Príncipe para evitar disgustos”. Entre todos han decido que si no se solucionan las cosas se planteará retirar los servicios que son apedreados y sufren acciones vandálicas con regularidad “porque en estas condiciones no se puede trabajar”. Además quizá hagan un parón como forma de protesta. “En estos días se están produciendo apedreamientos contra este servicio público habiendo ocasionado rotura de cristales y afortunadamente sin daños personales y CCOO pide a las autoridades competentes protección y la erradicación de esta lacra.
El cristal de la puerta trasera, roto a patadas
El último cristal roto a un autobús el pasado martes en la barriada Príncipe Alfonso, no ha sido debido a una pedrada como en un principio se pensó, sino que finalmente la investigación ha resuelto que fueron los propios chavales los que tras dejar la policía de escoltar el autobús a la altura de la barriada Erquicia, comenzaron a golpear la puerta por diversión hasta conseguir romperla a causa de las patadas al llegar a la altura del Mojito al final de la calle San Daniel. “Realmente es algo vergonzoso que los compañeros tengan que sufrir este tipo de acciones prácticamente a diario siempre que comienza el curso escolar y no comprendemos por qué, si finalmente debían ir los brigadas cívicas como vigilantes, ya no suben porque aseguran que eso no está entre sus cometidos”. El delegado de personal de CCOO, José Antonio Blanco, lamenta que finalmente se deje de hacer ese servicio “que se ha puesto para beneficio exclusivo de los chavales”.






