La Policía Nacional ha localizado en Marbella un 'narcozulo' donde ocultaban una tonelada de cocaína y ha intervenido en Algeciras, la ciudad peninsular más cercana a Ceuta, un depósito de armas de guerra para la custodia de la droga.
Algeciras se ha convertido en uno de los escenarios centrales de dos importantes investigaciones desarrolladas por la Policía Nacional contra el narcotráfico, junto a una actuación paralela en Marbella.
Ambas operaciones han permitido desarticular estructuras criminales vinculadas al tráfico de cocaína y a la custodia armada de grandes alijos.

En el caso de Algeciras, los investigadores lograron detener a una persona y desmantelar un importante arsenal. Según la actuación policial, se intervinieron 25 armas de fuego, de ellas catalogadas 19 como armas de guerra (AK-47), que estaban destinadas a la protección de las guarderías de droga.
Las armas fueron localizadas en el interior de un vehículo con placas dobladas en esta localidad del Campo de Gibraltar, un punto especialmente sensible y cercano a Ceuta.
Un intento de 'vuelco' y persecución a pie con "ráfagas de disparos" contra los policías
La otra operación tuvo lugar en Marbella, concretamente en el bosque de Ricmar, dentro del distrito municipal de Las Chapas. Los agentes actuaron tras tener conocimiento de la existencia de un alijo de droga en una zona costera de la provincia malagueña.
Durante el dispositivo, los policías detectaron un vehículo de alta cilindrada que se dirigía hacia la playa, lo que motivó que se intensificara la vigilancia y se controlaran las posibles vías de salida del entorno boscoso.
El vehículo realizó maniobras durante aproximadamente una hora, con el objetivo de detectar una posible presencia policial, hasta que abandonó el lugar.
Fue entonces cuando los agentes decidieron internarse en la zona boscosa, donde sorprendieron a tres individuos –“dos de ellas portando subfusiles y chalecos policiales”– que estaban agrediendo a otra persona para sustraerle la droga, un asalto conocido en el argot policial como un 'vuelco'.
La intervención derivó en una persecución a pie en la que los implicados llegaron a efectuar “varias ráfagas de disparos” contra los agentes para evitar su detención. Finalmente, tras diversas gestiones en la zona, fueron arrestadas cuatro personas.
De armas de guerra al 'narcozulo' con 1.056 kilos de cocaína
En la actuación se incautaron tres vehículos de alta gama –dos de ellos sustraídos–, armas largas consideradas de guerra –“un AK-47, un fusil de asalto AR15 y un subfusil tipo UZI”–, además de tres armas cortas, material policial, equipos de transmisiones e inhibidores de frecuencia.
El rastreo posterior permitió localizar un 'narcozulo' de grandes dimensiones, excavado bajo tierra a modo de caleta. En su interior se ocultaban 30 fardos de arpillera con un peso total de 1.056 kilos de cocaína, así como una cámara de videovigilancia que controlaba el acceso al lugar.
Los detenidos fueron puestos a disposición judicial como presuntos autores de tentativa de homicidio, tenencia ilícita de armas, delitos contra la salud pública, grupo criminal, robo o hurto de uso de vehículo y falsedad documental.






