Estas palabras van dirigidas a ti Miguel que has sido ejemplar en tu labor. Esencial en la vida de muchas personas, las cuales, necesitaban ayuda en momentos muy delicados para ellas, has sido como un ángel caído del cielo que hace milagros en la tierra. Esa ha sido tu gran labor dejar una huella maravillosa en el corazón de muchas personas. Treinta y un años dedicado en cuerpo y alma, con tus días buenos y malos pero siempre al servicio de los demás. Ahora llega una etapa en tu vida la cual tienes que disfrutar de ti y de los tuyos, reconfortado por este sentimiento grandioso que dejas en los demás. Porque tu trabajo termina pero tu recuerdo se queda y eso es lo más importante de todos estos años.
Por un nuevo comienzo, una nueva visión de la vida y por ti que eres un ejemplo a seguir.
Disfruta de esta gran recompensa que has logrado, tu merecida y esperada jubilación.

¡Te queremos!






