No es la primera vez que se produce este verano: que se sorprenda a gente practicando exhibicionismo en la playa o practicando gestos obscenos. Esta vez sucedió en la playa de la Ribera, cerca del chiringuito, en donde los agentes de la Local sorprendieron a un marroquí de 30 años que estaba realizándose tocamientos sexuales a pocos metros de los bañistas. Se le entregó a la Policía Nacional.






