La coalición señala directamente al delegado del Gobierno, Francisco Antonio González Pérez, del que recuerda cómo se comprometió a hacer de la seguridad uno de sus “pilares de actuación” anunciando que se trabajaría para acabar con la delincuencia. “El resultado”, dice Caballas, es que “tras casi nueve meses en el puesto, la delincuencia y el robo a negocios ha aumentado considerablemente”, señala. La coalición dirige su mensaje directamente hacia la institución municipal y la Delegación del Gobierno, a las que pide un “mayor entendimiento” para orientar sus recursos a terminar con este repunte.
“A la difícil situación económica por la que pasan muchas empresas locales debido a la coyuntura económica actual, se le está sumando la oleada de robos, así como el aumento del gasto en medidas de seguridad privada ante la ineficacia de las políticas de seguridad implantadas por el delegado del gobierno”, denuncian.
Caballas no sólo tiene ración de crítica para González, sino que también señala al presidente de la Ciudad, del que, dice, su “empecinamiento por peatonalizar la principal arteria de la ciudad trae consecuencias como estas. Las calles peatonales del centro se encuentran totalmente desiertas por las noches, aparte del caos circulatorio que ha originado en otras zonas. Como este esperpento ya no tiene solución, Delegación y Ciudad deben trabajar conjuntamente y aparte de patrullar a pie la zona en las horas punta, debe realizarse durante la noche, que es cuando estas calles se encuentran totalmente desiertas y a merced de los amigos de lo ajeno”, denuncian.
La Policía ya ha aumentado su presencia
La Policía Nacional ya ha aumentado su presencia en las calles, tanto en horario diurno como nocturno. De hecho, desde la semana pasada se ha registrado un incremento de las patrullas de Seguridad Ciudadana tanto a pie como motorizadas. No obstante la denuncia de Caballas sigue adelante, ya que ponen como excusa el hecho de que sigan produciéndose este tipo de sucesos. Comercios de todo tipo han sido los afectados. Algunos de ellos tienen clara la autoría: menores. En otros casos resulta más complicado señalar a los que están detrás, aunque la Policía sabe también de la existencia de bandas de jóvenes que actúan de manera organizada. A los robos de dinero, se añade el de mercancía, por lo que los afectados han tenido que recurrir a la seguridad privada. Caballas considera que no existe una coordinación adecuada para explotar todos los recursos policiales y evitar que la oleada de robos continúe.






