Hay posturas sindicales que son muy difíciles de justificar de cara a la ciudadanía y en los últimos días nos hemos encontrados con dos de ellas. La primera, esa cabezonada de la UGT, cuando Comisiones y CSI.F no ponian ningún tipo de problemas para que tanto policías locales como bomberos pudieran decidir de manera individual si se apuntan o no a la oferta del gobierno que les permitan no perder dinero y guardar las horas en esa bolsa que se utilizaría para actividades extraordinarias. Ahora, esos más de ciento cincuenta profesionales que perderán unos ciento veinte euros mensuales que le pidan responsabilidades a UGT. Y luego, esa rueda de prensa de la Junta de Personal de Sanidad, donde existían las quejas porque no iban a tener horas de feria, para dos días prácticamente como son el jueves y el viernes. En una ciudad que tiene el paro más alto de España y de Europa es un insulto para tantos miles de parados por parte de quienes “lloran” porque no pueden trabajar menos en feria. Siguen sin darse cuenta que son unos privilegiados porque tienen un trabajo permanente.





