Protección Civil de Ceuta ha compartido en sus redes sociales el testimonio de una joven que vivió una de las experiencias más difíciles de su vida durante un viaje a Marruecos. Según relata la protagonista de esta historia, todo comenzó cuando le robaron el teléfono móvil, “la única forma de estar en comunicación con mi familia y mis amistades”. A partir de ese momento, quedó completamente incomunicada y perdida en un país cuyo idioma no conocía.
La situación se volvió desesperante: “Pasé noches durmiendo en la playa, al raso, con miedo, sin saber a quién acudir. El silencio de la oscuridad pesaba más que el frío de la arena. Pensaba en mi familia, que seguramente estaría desesperada buscándome, y esa idea era lo único que me mantenía en pie”, explica en el relato que ha compartido Protección Civil en sus redes sociales.
Una cadena de solidaridad
Cuando menos se lo esperaba, la ayuda comenzó a llegar. En su testimonio, la joven destaca la implicación de los que se implicaron para localizarla y ofrecerle apoyo: “Las autoridades marroquíes, la asociación SOS Desaparecidos y su delegación en Ceuta, y los voluntarios de Protección Civil de Ceuta —esa familia naranja— se movilizaron por mí, aunque ni siquiera me conocían”.
También menciona la importancia de la labor de una ONG de Río Martil y de las personas que marcaron la diferencia. “Fue vital el apoyo de una ONG de Río Martil y crucial la presencia de Yassini, que desde Marruecos abrió caminos para que me encontraran, así como el cariño de Sabah, que me dio un techo y calor humano cuando más lo necesitaba”.
El regreso a Ceuta y el reencuentro con su familia
La joven destaca en su relato el papel de los voluntarios de Protección Civil de Ceuta, que no dudaron en desplazarse para traerla de vuelta a salvo. “Tampoco quiero olvidar de nuevo a los voluntarios de Protección Civil que fueron hasta Río Martil a buscarme, y gracias a ellos pude llegar a Ceuta. En ese momento comprendí que no estaba sola: que había una cadena de personas tendiéndome la mano”.
Finalmente, la joven consiguió regresar a Algeciras y reencontrarse con su familia. “Hoy, al fin, estoy de nuevo en Algeciras, abrazada a mi familia. Lo que he vivido me ha enseñado que la solidaridad no tiene fronteras y que, cuando las personas de corazón se unen, todo es posible”.
Su historia termina con un mensaje de agradecimiento y esperanza: “El lema #JuntosSumamos no es solo una frase: es la razón por la que hoy puedo contar mi historia con un final feliz”.







A mi me extraña que en Marruecos te roben ?
No me creo nada, en fin, puede ser verdad.
Y colorín colorado...