Parece que cuando el ministro de Interior Jorge Fernández Díaz decía en Ceuta no hace mucho tiempo que las relaciones con Marruecos eran magníficas no eran palabras huecas o vacías como ya ha ocurrido en otras ocasiones. Lo demuestra el hecho de que el presidente de la Cámara de Consejeros haya dicho que el gobierno marroquí no se plantea por ahora sentarse a reflexionar acerca de la soberanía de Ceuta y Melilla con España- Y es una buena noticia, aunque esa reivindicación siga latente, que el país vecino aparque incluso públicamente una petición que no por ser constante o permanente significara que es razonable. Es de agradecer que las autoridades marroquíes hayan dado prioridad a mantener unos buenos lazos de vecindad con España antes que a pedir por activa o pasiva algo que no está a su alcance. Este es el marco de relaciones que a ambos países les interesa, de ahí saldrá algo fructífero. Seguro





