Estaban navegando en el Chorrillo y se toparon con “estas sustancias raras en el mar”. Nunca las habían visto, ni el protagonista de esta historia ocurrida en Ceuta que ha compartido la grabación con El Faro ni otros que se conocen como nadie las aguas que rodean la ciudad.
¿Qué son? La respuesta la encontramos tras una consulta con Óscar Ocaña, director del Museo del Mar, con la colaboración de la REDPROMAR y Leopoldo Moro, del Gobierno de Canarias, con quien Ocaña ha cooperado en cuantiosos proyectos desarrollados en las islas.
Se trata de restos de membranas de un pulpo manta (Tremoctopus violaceus). Son restos de membrana que expanden y las tienen en los brazos las hembras. Explica Ocaña, tras las consultas con REDPROMAR y Moro, que “las van perdiendo y se quedan flotando a la deriva”.
“Es interesante que haya aparecido”, apunta. Sobre todo, porque no se ven, aunque en Canarias, de ahí las consultas hechas, sí que “han aparecido bastantes”.
Machos y hembras
Los machos son enanos, pero las hembras alcanzan hasta 2 metros. Quien grabó el vídeo no había visto esto nunca, tampoco experimentados en la náutica consultados por este medio.
¿Es normal? No, pero tampoco lo es alguna que otra especie que ha sido vista ya por aguas de Ceuta y cuya existencia puede deberse al cambio climático.
“Son membranas que se quedan a la deriva, se eliminan y quedan flotando, como si fuera una epidermis”, explica Ocaña.
Los pulpos mantas
Estas especies son conocidos como pulpos mantas “debido a las majestuosas membranas que despliegan las hembras de dos de sus brazos”, explica REDPROMAR.
“Su distribución abarca aguas tropicales y subtropicales del océano Atlántico y del Mediterráneo”, añade en una de sus publicaciones en redes.
Estos pulpos mantas “presentan un grado extremo de dimorfismo sexual: mientras que las hembras pueden llegar a medir dos metros, los machos no acostumbran a superar los 2 centímetros”, explican desde la entidad que dispone de una página web, www.redpromar.org o app RedPROMAR, para registrar distintas especies.







Me da pena el cambio climático, todo el mundo le echa la culpa. Antes era del chachachá y después era del Blame It on the Boogie de Michael Jackson.