Se acerca la moto de agua. Llega casi hasta la orilla de una playa del norte de Marruecos. Inmigrantes que la esperan en traje de baño, como cualquier otro usuario de playas, la ven, se arrojan al mar, se suben y rápido, rápido, el piloto los lleva a Ceuta.
Es la tónica de todos los veranos y el negocio de quienes viven del tráfico de personas. En cuestión de minutos se lleva a cabo esta operativa. Bordear el espigón, llegar a los arenales marroquíes, subir a los inmigrantes y volver a entrar en Ceuta para soltar a estas personas en cualquier playa.
Si la Guardia Civil ‘les pisa’ los talones, no tienen miramiento alguno en obligarles a echarse al mar, a pesar de que sus conocimientos de natación no sean los más adecuados.
Por eso se han producido ya varias tragedias asociadas a este tipo de pases.
Vídeos que recogen esos momentos
Las llegadas de motos de agua para cargar a inmigrantes se graban en vídeos, teléfono móvil en mano, que, con su publicación, buscan dar visibilidad a una realidad que no encuentra fin.
Esta misma semana la Guardia Civil no conseguía dar con los 3 ocupantes de una moto de agua que terminó embarrancada en la Potabilizadora.
Hay ocasiones en las que no consta un piloto que trafique con personas, sino que los propios inmigrantes crean una particular cooperativa para hacerse con un vehículo acuático y llevar a cabo ellos mismos el cruce.
Controles
Marruecos está controlando este tipo de embarcaciones, prácticamente siguiendo el modus operandi aplicado en Ceuta, en donde se tuvo que emprender una auténtica guerra ante el repunte de estas prácticas.
Se intenta evitar que puedan salir de los puertos de la zona norte, pero resulta inviable poner cortapisas a las que se dedican a hacer trayectos continuados aprovechando la presencia de más embarcaciones turísticas en el mar.
La propia Guardia Civil llevó a cabo un operativo para intervenir cuantiosas motos de agua en el puerto deportivo ante la sospecha de que pudieran estar relacionadas con unos pases que se habían convertido en un auténtico problema de seguridad.







Yo no voy en moto de agua y la guardia civil me paro en un día tres veces, estaba pescando.
Será su trabajo digo yo.