Aunque a algunos no les guste, hay cifras que hacen caer por su propio pie cualquier argumentación en contrario. Hablamos de la presión fiscal que hoy por hoy se vive en Ceuta y que no es comparable con ciudades que se encuentran en nuestra cercanía. Debemos diferenciar en primer lugar los impuestos locales y los tributos. En los impuestos, como en todos los que se aplican en Ceuta, tenemos un cincuenta por ciento de bonificación. Pues bien, en la graduación de los mismos, el equipo de gobierno no llega ni siquiera al mencionado cincuenta por ciento. Es algo que se debe reconocer. Y en el tema de los tributos, donde la ley no especifica nada y si se quisiera podrían estar al mismo coste que en la Península, tampoco se llega ni al cincuenta por ciento. Podrán gustar más o menos, pero los números no mienten. Y si aquí tenemos un IPSI que se sacó a colación por la oposición, también debe valer el IPSI cuando lo utiliza el Gobierno para hablar de la deuda.





