El presidente de la Sala Primera de lo Civil del Tribunal Supremo, Juan Antonio Xiol Ríos, defendió la interpretación de las leyes en los casos en los que “no le den al juez la solución aunque utilicen toda la teoría jurídica estándar” Como si de una estricta regla o una simple suma matemática se tratara –uno más uno son siempre dos–, justo al término de su ponencia, el presidente de la Sala Primera de lo Civil del Tribunal Supremo, Juan Antonio Xiol Ríos, comprobó, a buen seguro que con satisfacción, que se abría en el turno de preguntas y respuestas un diálogo de altos vuelos: “Muchísimas gracias por su intervención, he quedado impresionado y entusiasmado por su contenido”, confesaba el catedrático de Derecho Romano de la UNED y director académico de las Jornadas Jurídicas de Ceuta, Federico Fernández de Buján, quien ante un auditorio repleto continuó su parlamento indicando que “he recordado a lo largo de toda la intervención a Eugenio D’Ors, que definía el diálogo como cuando alguien que de cualquier manera toma en cuenta el pensamiento ajeno, lo incorpora al suyo y establece con ello un diálogo de contraste que lo lleva a una exposición de aceptación o de oposición”. Perfecta intervención la del erudito gallego, reconocida al instante por el primer ponente de la segunda y última jornada académica jurídica quien ofreció una conferencia que tituló ‘Diálogo en los Tribunales’ y en la que defendió la interpretación de la ley cuando en la misma no haya una rotundidad que marque la sentencia de un caso.
“A veces una ley es deliberadamente confusa y ambigua con la finalidad de que sean los aplicadores del Derecho, los Tribunales, los que resuelvan el problema”, explicaba Xiol Ríos, “idea ésta que tuvo una gran influencia en nuestra Constitución ya que cuando existía un problema acerca del cual los constituyentes no se ponían de acuerdo, utilizaban una expresión ambigua para que luego fuera el Tribunal Constitucional el que lo resolviera, una manera de pasar la pelota a los juristas”, dijo.
De tal modo, y dando apertura a un interesante dilema jurídico, el presidente de la Sala Primera de lo Civil del Tribunal Supremo indicó que “nos encontramos con que los jueces estamos legitimados porque aplicamos la ley pero si por Derecho entendemos estrictamente la ley y tenemos una concepción absoluta de la misma entonces nos situaremos en lo que dijo Dieter Simon, un juez alemán: “No existen garantías jurídico–técnicas, metodológicas o institucionales para la vinculación del juez a la ley”.
“De este modo”, según Xiol Ríos, “hay ocasiones en que el juez se encuentra en una tesitura donde la ley no le da la solución aunque utilice toda la teoría estándar de la argumentación jurídica, sin embargo si se parte de la base de que la ley tiene que dar solución –y no hay garantías de que la ley la dé–, sólo se podrá recurrir a la arbitrariedad pero en este caso nos encontraremos que una misma ley puede ser para un juez blanco y para el otro negro de ahí que tengamos finalmente que recurrir al diálogo”.
Asimismo, el jurista explicó al respecto que “se abriría entonces la obligación de realizarse una actividad conjunta en la que participarían todos los que formaran parte de la cultura jurídica interna y externa, los profesionales del Derecho y todos aquellos que sin ser profesionales del Derecho tuvieran algo que decir en relación al mismo”.
De tal modo, “y aunque evidentemente el juez debe partir de la ley”, prosiguió el presidente de la Sala Primera de lo Civil del Tribunal Supremo, “debe de evitar cometer errores por las inseguridades que la ley lleva consigo en aras de encontrar la adecuada interpretación previa observación al exterior”, argumentó Xiol Ríos poco antes de concluir una ponencia que en realidad supuso todo un monumento a un bien tan necesario como el diálogo, incluso en el aparente hermetismo que presenta a priori la redacción de una ley y su posterior aplicación.
El presidente del TS, por el desarrollo de la Justicia
El presidente del Tribunal Superior de Justicia de Andalucía, Lorenzo del Río, fue el encargado de cerrar el ejercicio meramente académico –a continuación vendría el acto de clausura– con una ponencia que sustituyó a la que en un principio estaba programada, ‘La tutela de los derechos fundamentales en el contexto de la integración europea’, a cargo del vicepresidente honorario de la Corte Constitucional Italiana y Secretario de Estado del Ministerio de Desarrollo Económico de Italia, Massimo Vari, quien compareció ayer ante el Parlamento transalpino. Así, Del Río aseguró que “se demandan constantemente reformas económicas pero también en una Justicia que el ciudadano ve en ocasiones como lenta y anticuada, de ahí que se invierta en este campo es necesario y sería en beneficio de un mejor futuro social”.







