{jaimage crop="TC" /}Poco a poco se van conociendo los detalles del proyecto que abriga el nuevo ministro de Defensa, Pedro Morenés, encuadrado dentro de los Planes Generales del Estado 2012 aún pendientes de ser aprobados, una reorganización que el departamento castrense está planificando debido a la difícil situación económica que “llevará a una coyuntural reducción del número de miembros de las Fuerzas Armadas”, confirmó esta semana el propio ministro.
Ante tal revelación, desde la Comandancia General de Ceuta se transmite “máxima calma, tranquilidad y apoyo absoluto a las órdenes que pudieran venir en el futuro por el bien de España”. No obstante, las fuentes consultadas señalan que “a la Comandancia no ha llegado ninguna orden ni siquiera indicio alguno que nos hicera pensar o que nos hiciera reestructurar de inmediato las distintas unidades que componen la plaza ceutí” de tanta importancia en el marco castrense nacional.
De tal modo, la Comandancia confirma que en Ceuta “de momento” y hasta hipotética órdenes ministeriales “se mantiene el mismo número de efectivos que hasta ahora y por tanto no hay reducción de cuadro de tropa y mando”.
Asimismo, la idea que maneja Morenés concerniente a la citada rebaja de personal fija un escenario “de por lo menos diez años” aunque tras encargar un informe al almirante Fernando García Sánchez, jefe del estado mayor de la Defensa, denominado con las siglas JEMAD, sí confirma que “habrá una coyuntural reducción del número de tropa y marinería, y en general de miembros de las Fuerzas Armadas”.
En este sentido la Comandancia indica que “la idea de un proyecto de futuro tranquiliza y nos hace reafirmarnos en la importancia de saber que no nos vamos a ver mermados de manera inmediata”.
De tal modo, y tras las confirmación de que la plaza de Ceuta no ha recibido órdenes en la dirección de rebaja del personal cuadro de mando y de tropa, los primeros recortes que se podrán advertir en las unidades de Ceuta son las concernientes a los materiales más que a personas, de modo que la tijera podría comenzar por recortar el presupuesto de combustibles, dar menor porcentaje en dietas o aminorar actividades de adiestramiento, rebajando el número de maniobras, recortes que la Comandancia estima que “se uniría a la idea de maximizar los recursos al máximo en un tiempo de estrecheces económicas”.






