Ahora resulta que por publicar lo que cuesta al erario público el mantenimiento de los liberados de los sindicatos en el Ayuntamiento, o porque se pida que los mismos den ejemplo a la ciudadanía y se vaya a sus antiguos destinos y que luego dediquen unas horas al trabajo relacionado con sus compañeros, se ha iniciado una campaña fascistas contra los mismos. Eso fue lo que vino a decir el secretario general de Comisiones Obreras, Juan Luis Aróstegui, en su discurso en la Plaza de los Reyes , tras finalizar la manifestación contra la reforma laboral. No hay ninguna campaña contra los liberados, simplemente, son opiniones y si dar a conocer lo que cuesta al erario público no le interesa a nadie, pues es difícil de entender, porque aquí resulta que ya hasta el Rey de España comunica lo que la Casa Real cuesta a los españoles. De ahí para abajo, entendemos, que todo el mundo.





