Nos encontramos con una reforma laboral aprobado el pasado viernes en un Consejo de Ministros que ha levantado la contestación tanto de los sindicatos, como del primer partido de la oposición que, no nos podemos olvidar es el que ha llevado las riendas de nuestro país en los últimos ocho años. Hay una medida encima de la mesa que, desde luego, el ejecutivo presidido por Mariano Rajoy ya ha dicho que no es una norma impuesta y que puede ser perfectamente negociando tanto con empresarios como con las centrales sindicales, al igual que en el trámite parlamentario con los partidos de la oposición. La situación en España no está para que algunos intenten dar la espalda a una realidad que ya presiona hasta tales extremos que, por supuesto, quizás nos encontremos ante la última oportunidad de reflotar un barco que ha estado yendo a la deriva y que nos ha conducido al punto donde nos encontramos. Todos deben reflexionar y poner sus mejores galas para llegar a acuerdos.





