Desde el mediodía de ayer, el transeúnte que camine por la avenida teniente coronel Gautier esquina con Otero; o el conductor que conduzca a la vera del Alfonso Murube; o tal vez sin necesidad de pasear o conducir tan cerca, dada sus gigantescas dimensiones, podrá observar cómo ondea la bandera de España que ayer se colocó en el interior de la sede de la comandancia general de la Guardia Civil.
En concreto, ocurrió a la una y media de la tarde y el acto, breve pero cargado de simbología, consitió en el izado en un nuevo mástil de la bandera constitucional que desde ayer sobrevuela en el acuartelamiento de la citada comandancia, sito en la barriada de San José –o Hadú– de nuestra ciudad.
El acto, que fue presidido por el delegado del Gobierno, Francisco Antonio González Pérez, y por el teniente coronel Andrés López García –también asistió el comandante general, Ramón Martín–Ambrosio Merino, dado el carácter castrense del acto–, se efectuó siguiendo y respetando el siguiente protocolo: Formación de un piquete de honores para escolta de la bandera que fue trasladada e izada por agentes de la Guardia Civil de la plaza ceutí.
Respecto a la nueva ubicación del mástil, destaca que el lugar exacto es en la parte lateral exterior del acuartelamiento.
Sobre el mástil y la bandera, “recién traída esta semana desde Madrid, de ahí que luzca tan esplendorosa”, aseguraba a pie de patio un guardia civil, resalta que tiene una altura aproximada de diez metros y sobre el que ondea la insignia nacional con unas dimensiones de 4.110 por 2.740 cm. Testigo de tal inauguración fueron asimismo otras autoridades de la ciudad, como el presidente y director de la Autoridad Portuaria, José Torrado y César López respectivamente.









