La Federación de Enseñanza de UGT presentó un texto con 14 medidas dirigidas al ministerio
El fin de semana llegaba con una tardía nota de prensa de la Federación de Enseñanza de UGT de Ceuta que incluía 14 medidas que persiguen acabar con los “graves problemas que afectan al sistema educativo de nuestra Ciudad”, rezaba el texto. El propio secretario general del área de Educación, Francisco Lobato, aseguró que el documento tiene como destinatarios a los responsables del Ministerio de Educación, Cultura y Deporte en Madrid y en Ceuta.
Entrados en la materia de las medidas propuestas, Lobato volvió a destacar la construcción de centros escolares, un particular de perentoria necesidad en Ceuta, dado los ratios de alumnos y las tasas de fracaso y abandono escolar. Hasta el momento, la falta de terrenos ha sido la excusa recurrente de los responsables ministeriales. Aun concedidos los solares y empezadas las obras, no se tardaría menos de cinco años en erigirlos. “Por eso, pedimos a las autoridades que cedan otros espacios, que habiliten aulas prefabricadas en alguna de los edificios en desuso que hay en la ciudad”, declaró Lobato.
Esta medida, unida al aumento del cupo de docentes o al incremento en la cuota de orientadores y profesionales cualificados, comportan un gasto que difícilmente asumirá el gabinete ministerial en los próximos tiempos, aseguran los analistas de la cosa política. En cambio, hay otras medidas que no requerirían gastos onerosos: en este apartado se integraría la creación de un “órgano de gestión único para Ceuta y Melilla”, en una reclamación coincidente con la de otras organizaciones sindicales de las ciudades autónomas. De igual modo ocurriría con la mesa de negociación: “Se trataría de la constitución de una entidad donde se negociarían las cuestiones que afectan al profesorado ceutí y melillense”, rezaba el texto. “Es una vieja reivindicación que estuvimos a punto de terminar de negociar durante la anterior legislatura”, reveló Lobato.
Las aulas de inmersión lingüística y la exclusión
Entre las 14 medidas presentadas por la Federación de Enseñanza de UGT podrían diferenciarse entre las puramente educativas y las vinculadas con la labor de los docentes. La gran mayoría de ellas son antiguas reclamaciones, algunas más controvertidas que otras. La creación de aulas de inmersión lingüística de acogida ha recibido críticas por una parte de la comunidad educativa, considerada como una fuente de exclusión. “En mi opinión es justo lo contrario”, manifestó Francisco Lobato, de la FETE-UGT. “La exclusión real sería la del escolar que no es capaz de comunicarse con sus compañeros por una carencia de competencia en la lengua vehicular”, dijo.






