Un proyecto del instituto Abyla logra la participación del programa de cooperación territorial ‘Recuperación y utilización educativa de los pueblos abandonados’
Veinticinco alumnos de 4º de ESO compartirán durante una semana una experiencia de cooperación territorial junto a otros veinticinco compañeros de un centro de Torrevieja (Alicante). La actividad se desarrollará en Umbralejo, Guadalajara, a finales de mayo y principios de junio del presente año, y está enmarcado en el ‘Plan de Reconstrucción de Pueblos Abandonados’, surgido en 1984 a partir de un convenio suscrito por los entonces ministerios de Educación y Ciencia, Obras Públicas y Agricultura, a través del Icona. Consiste en que pueblos como Umbralejo, despoblado en la década de los setenta del siglo pasado, pudiera “cobrar vida” enseñando a jóvenes las tradiciones y el folclore de la España rural.
“Los historiadores somos testigos del cambio de los tiempos”, declaró David Muñoz Arbona, profesor de Geografía e Historia y tutor del grupo ganador. “Me ilusionaba que mis alumnos pudieran conocer las tradiciones y el rico patrimonio etnográfico de España. El desarrollo sostenible y la recuperación de nuestro pasado material deben ser educados a través de lo que nos han legado las generaciones anteriores a través del rico patrimonio popular y rural de España”, señaló.
El instituto Abyla participó en este mismo programa hace nueve cursos. Este año, el jefe de departamento de actividades extraescolares y complementarias del centro escolar, decidió participar en un programa que considera enriquecedor para los estudiantes en todos los ámbitos. Además se complementaría la formación global dentro del Plan de Acción Cultural que el centro está llevando a cabo con acciones del mismo área temática durante el presente curso, como el Programa Comenius, ‘Sustainable Solutions’ y el Programa de Inmersión Lingüística, que se llevó a cabo el pasado otoño en el colegio bilingüe CUME, de Atarfe (Granada).
“Debemos educar en el cuidado del patrimonio. La convivencia, el desarrollo sostenible, la recuperación histórico-cultural y la ecología deben estar al servicio de la formación integral del alumnado”, dijo Muñoz Arbona. “Desde el desarrollo de la industria, a mediados del siglo XVIII, el éxodo rural a los centros urbanos ha sido una constante. Esa misma transformación sufrió España en la segunda mitad del pasado siglo y resulta interesante que alumnos investiguen y elaboración de proyectos y tareas previas antes de su viaje”, añadió, que además destacó la aportación de los alumnos ceutíes como portadores de una experiencia socioeducativa única. “Inculcar los valores democráticos, de respeto al diferente, ha de ser un objetivo esencial”, dijo.
Sorolla y Buñuel como reflejo de los pueblos y sus tradiciones
Los historiadores como testigos del cambio de los tiempos y el artista como fijador de una perspectiva de la realidad de un instante concreto. Entre los materiales que se encuentran analizando los alumnos del instituto Abyla en torno al proyecto ‘Recuperación y utilización educativa de los pueblos abandonados’ se encuentran las obras de Joaquín Sorolla, plasmada en su serie ‘Visiones de España’, pintadas entre 1912 y 1919; las fotografías de José Ortiz Echagüe, en sus series de ‘Tipos y Trajes’ ,’Pueblos y Paisajes’ y ‘Castillos y Alcázares; y el documental de geografía humana, ‘Las Hurdes, tierra sin pan’ del cineasta Luis Buñuel. “Gracias a estas obras de arte puede verse retratado lo que fueron la España rural y sus gentes a comienzos del siglo XX”, explicó Muñoz Arbona, para quien estos artistas se han convertido en retratistas de excepción de la historia de España.






