Hoy es el debate de los presupuestos. Desde este medio de comunicación siempre se ha defendido, a las pruebas nos remitimos, porque ahí se encuentran las hemerotecas, que el presupuesto como documento que contiene las prioridades y la filosofía política del gobierno de turno supone la manera de abordar la vida política para todo un ejercicio. Desde la oposición, como es lógico, se intenta, por todos los medios, la presentación de alegaciones para que su visión de la acción política pueda quedar registrada si coincide con los parámetros de los gobernantes. Lo que es imposible es intentar desvirtuar las decisiones de los ciudadanos en unas elecciones, donde deciden a quien le otorgan su confianza para la gobernabilidad de una comunidad. Encontrar puntos de consenso siempre es favorable para todos, pero así es la política y los juegos de las mayorías y de las minorías en este régimen democrático que nos hemos otorgado.





