Desde ayer, y tras la toma de posesión en sus respectivos cuarteles, Caballería e Ingenieros lucen a sus nuevos coroneles jefes, Óscar Delgado Diestro en el primer caso y Manuel Diez Gonzalo en el segundo. Ambos actos dejaron imágenes para el recuerdo ante la presencia de autoridades
Le imagino sentando, dándole vueltas a las obligaciones laborales de inmediato cumplimiento, el café hirviendo en la mesa y sus ojos, algo somnolientos aún, supervisando un titular de aquí, una fotografía de más allá. El nuevo día ha amanecido y anda leyendo ‘El Faro’ de lo sucedido ayer pero orientado para el mañana, estudiando el presente: ¿Acaso no es la vida un camino, un camino que tiene diversas vertientes encuadradas en dos polos opuestos, el mal y el bien?
“Os exhorto a que como decía el lema del desaparecido Regimiento de Santiago que vuestros pies sigan por el camino recto”, decía ayer en su discurso de despedida pronunciado en el acuartelamiento ‘Coronel Galindo’ el coronel jefe saliente del Regimiento de Caballería Acorazado ‘Montesa’ nº 3, denominado en las siglas RCAC–3, Juan Tercero Arribas, dejando meridianamente claro el rumbo a seguir: la senda de la bondad, el espíritu de sacrificio, la honradez en el trabajo, el servicio noble a la Patria.
Se trata de un camino que tiene asimismo el don de multiplicarse, de pintarse en otros que en realidad son el mismo pero que tienen distintos nombres y apellidos y valga como magnífico ejemplo la figura y obra del coronel jefe saliente del Regimiento de Ingenieros nº 7, Juan Pedro Rodríguez–Manjón, quien se despide dejando una huella indeleble que no es sino el camino por el que deberán –añadiendo su sello presonal– andar los dos nueves jefes al mando de dos unidades del tronío y del calado del RCAC–3 y del RING–7.
Tenemos pues cuatro caminos que recorren Ceuta por una crónica, la presente, que tiene por objeto detallar los dos actos de toma de posesión que hubo ayer en la ciudad. El primero sucedió en el acuartelamiento de ‘El Jaral’ donde en la sala noble del Regimiento a las nueve y cuarenta y cinco minutos el nuevo coronel jefe Manuel Félix Diez Castro realizaba el juramento del cargo. A continuación, y ya en el patio de armas, donde aguardaban miembros de las distintas unidades que tiene en plaza la Comandancia General de Ceuta así como autoridades civiles y militares, se realizó una formación en la que estaba todo el personal del Regimiento y en la que el coronel saliente entregó el estandarte de la unidad al coronel entrante, justo en el instante en que un soplo de viento se concedió un leve arrebato que provocó que la imponente bandera de España colocada en el patio se zarandeara unos instantes, como si quisiera con el vaivén acunar, abrazar al coronel Diez Gonzalo.
El camino que separa el acuartelamiento ‘El Jaral’, perteneciente al RING–7, del acuartelamiento ‘Coronel Galindo’, cuyo unidad titular es el RCAC–3, es efímero, y bordeando la costa, se hace tan sumamente agradable que a la mente sobrevuelan los versos del poeta: “Caminante, son tus huellas el camino y nada más/caminante no hay camino, se hace camino al andar”.
A paso ligero dejaron la sala de Estandarte del RCAC–3 (cuarenta y cinco minutos sobrepasaban la media tarde) la consejera de Presidencia y Gobernación Yolanda Bel; el delegado de Gobierno José Fernández Chacón, en el que supuso el último acto militar y público al que acudirá en calidad de delegado en nuestra ciudad; el comandante general de Ceuta, Ramón Martín–Ambrosio Merino, que presidió ambos actos de toma de posesión; el coronel saliente Tercero Arribas y el coronel entrante Óscar Delgado Diestro, todos ellos dispuestos para el acto preparado en el patio –muy similar en la estructura que el desarrollado tres horas antes en ‘El Jaral’– tras la estampa propia de la sucesión y las palabras adecuadas pronunciadas por el coronel jefe delgado Diestro: “Juro o prometo por mi conciencia y honor cumplir fielmente las obligaciones del cargo de coronel jefe del Regimiento de Caballería Acorazado ‘Montesa’ nº 3 con lealtad al Rey y guardar y hacer guardar la Constitución como norma fundamental del Estado”.
Al terminar de jurar el cargo, el nuevo coronel del RCAC–3, como tres horas antes el jefe del RING–7, recibió el ‘Bastón de Mando’, vara que, a buen seguro, sirve para guiar a los pies, firmes sobre el camino recto.
“Os animo a evitar que la crisis haga mella anímica”
El nuevo coronel jefe del RING–7, Manuel Diez Gonzalo, expresó en su alocución “el profundo agradecimiento a todos los mandos que he tenido a lo largo de mi carrera militar, porque la enseñanza, ejemplo, orientación y consejo, han hecho posible que esté ahora quí”. Asimismo, Diez Gonzalo quiso inyectar una dosis de optimismo a todos los presentes a quienes animó “a evitar que haga mella en nuestra actitud el pesimismo existente en la sociedad derivado de la crisis económica”, ilusión que acompañó de acontecimientos pasados y funestos “desde donde también erigió el coraje del Regimiento y del país”, aseguró. Por su parte, el coronel jefe saliente, Rodríguez Manjón–Cabeza, mostró, en su despedida, “el orgullo por pertenecer a un arma cuyo valor, lealtad y disciplina son algo más que palabras”.
“Apoyado en un gran equipo, espero contribuir para mejorar el RCAC–3”
“Sé que no es fácil”, expresaba el nuevo coronel jefe del RCAC–3, Óscar Delgado Diestro, en su primera alocución al mando, “pero con el magnífico equipo de Oficiales, Suboficiales y Tropa del Montesa que hoy están formados en este acto, espero ser capaz de mantener y, si ello fuera posible, mejorar las condiciones operativas del Regimiento”. Asimismo, el coronel jefe adelantó algunos de sus planes de trabajo al afirmar que “mi intención es prestar una muy especial atención a la potenciación de la instrucción y el adiestramiento por medio de la simulación, sin dejar a un lado el necesario adiestramiento de unidad en los campos de maniobras”. El discurso tuvo continuación, ya en el comedor y antes de que se realizara un brindis por S.M. el Rey, con unas palabras agradecidas, sentidas y nobles pronunciadas por Tercero Arribas.









