
El responsable del Comisionado del Polígono Sur asegura que el trabajo de inclusión de la barriada no es tan complejo como pensaba · Su primera impresión es positiva y recalca el escuchar a los vecinos
Son muchos los planes y últimamente, los conflictos que han vapuleado la tranquilidad de las calles de Príncipe Alfonso dejan entrever que pocas las esperanzas. La Ciudad se ha comprometido a trabajar por la barriada a través de un plan integral y ayer se abrió una primera puerta a que la promesa es seria. La esperada visita del responsable de la comisión de mejora del barrio más marginal de Sevilla, Jesús Maeztu se produjo ayer. Acompañado de parte de su equipo, de la responsable del Plan Integral y Consejera de Presidencia, Yolanda Bel y de otros técnicos de la Administración Local, recorrieron junto varios vecinos y al presidente de la AAVV desde el Polifuncional, a la Iglesia, bajando por Rafael Orozco e introduciéndose en los callejones que caracterizan el urbanismo de la zona. Por último, la calle norte, donde hubo visita in situ a chabolas cuyos inquilinos denunciaban como insalubres e indignas.
Pero para Maeztu, la clave está en escuchar a los vecinos “porque si no les escuchamos, todo ésto sería una farsa”. Echa flores sin dudarlo a “la clara voluntad política que tiene muchas ganas de solventar esta problemática y meter mano en la barriada” y valora el talante de ambas administraciones y de la voz vecinal para que Príncipe Alfonso “se incorpore realmente a la Ciudad”. Aunque no lanza campanas al vuelo: queda un trabajo duro “y prolongado en el tiempo si queremos realmente que el plan que estamos preparando se lleve a cabo”. El experto recuerdo que tardó “más de tres meses en analizar muy de cerca la problemática del Polígono Sur y en hacer en plan dos años. Lo impartante de todo ésto es saber que hay voluntad por todas las partes, colaboración y una visión clara de acordar unas bases concretas con un equipo que dé fuerza al motor que comience a ejecutar el plan”.
Primera impresión positiva
Tras estudiar diferentes informes y recorrer las principales zonas de Príncipe Alfonso, Maeztu asegura que “la primera impresión es positiva pero no puedo llevar más allá la reflexión porque estaría mintiendo. Queda mucho trabajo que hacer y se nota la intención de colaborar de todas las partes”. Sobre las diferencias con el Polígono Sur de Sevilla, Maeztu se atreve a tildar de más complejo el problema de la comunidad andaluza ya que “estamos hablando de seis barrios de 50.000 habitantes con bloques de viviendas de 32 pisos y 10.000 viviendas públicas”. El propio Maeztu destacaba que el trabajo en la barriada ceutí debe hacerse siempre “desde dentro con un verdadero acercamiento al territorio, sino el futuro Plan Integral estaría condenado a fracasar”.
Bel, presidirá hoy varias comisiones que tienen por objetivo trazar esas primeras pesquisas de un plan que ha comenzado a tomar forma. A las once de la mañana tendrá lugar la Comisión Política integrada por miembros de los tres grupos políticos en la Asamblea y posteriormente tendrá lugar la Comisión Técnica en la que participan participan las áreas de Presidencia y Gobernación, Fomento y Medio Ambiente, Asuntos Sociales, y Economía y Empleo. Ambas se desarrollarán en la Sala de la Rotonda del Palacio de la Asamblea y allí Jesús Maeztu, al frente del Comisionado del Polígono Sur de Sevilla, y Montserrat Rosa, directora técnica del mismo, abordarán el trabajo elaborado hasta el momento, los puntos puestos sobre la mesa y las impresiones de una jornada, la de ayer, que comienza a perfilar un trabajo menos complejo de lo que se preveía y que tiene como principal fin que el Príncipe sea parte de Ceuta.
Los vecinos, “cansados de tanto humo”, piden que se les escuche “de una vez”
Las Tres Mil serán muchas Tres Mil, pero El Príncipe también es mucho Príncipe y aunque saben que las comparaciones son odiosas, los vecinos no niegan que la experiencia es un gran paso para transformar exclusión en inclusión y gueto en parte de la ciudad. La Asociación de Vecinos tiende la mano y la colaboración “como siempre hemos hecho” a Maeztu como mentor de un Plan Integral para mejorar las cosas “de verdad porque ya estamos cansados de tanto humo y promesas sin cumplir”. Un listado de propuestas llevadas a cabo por la AAVV “espera respuesta en los cajones de los responsables políticos” y no niegan que “la consejera de Presidencia nos había explicado que estaban trabajando en ello pero hubo momentos en que no lo creímos porque no nos daban noticias. Ahora parece que se ha dado un paso definitivo”, apuntó el presidente, Abdelkamil Mohamed, recordando que “nos hemos visto sólos mucho tiempo y tenemos esperanza en que todo este trabajo de sus frutos”. Mohamed también dice que “si los políticos y los técnicos trabajan, nos uniremos a ese trabajo porque los vecinos de Príncipe Alfonso se merecen vivir en unas condiciones tan dignas como en cualquier otra zona de la ciudad y aquí hay mucha gente trabajadora, humilde y buena dispuesta a colaborar para iniciar la verdadera mejora integral de lo que han dejado convertirse en un gueto”.
El presidente, junto a otros vecinos, explicó cada duda y la situación que se estaba viviendo en la barriada no sólo a nivel urbanístico sino a nivel social, educativo, de servicios, igualdad, infraestructuras... Satisfechos con la intención de darles voz y de que se tengan en cuenta sus propuestas en esta primera etapa de la redacción del futuro Plan Integral, los vecinos no olvidan que “hay que hacer mucho trabajo y no se debe quedar en limpiar la cara a la barriada sino trabajar desde dentro”. Allí dentro, al corazón de varias infraviviendas, acudió el equipo que acompañó a Maeztu escuchando a unos vecinos que aseguraban “no tener ni siquiera saneamiento en condiciones, ni aceras para que no atropellen a nuestros niños y en definitiva unas condiciones de vida dignas”.
El trabajo debe ser por todas las partes. Por eso, desde Caballas, han criticado duramente que en esa toma de contacto de Maeztu con la barriada y sus vecinos, no se les haya invitado a participar. Sí lo harán hoy en la comisión de trabajo de carácter político en la que estarán los tres grupos de la Asamblea. Maeztu ha dejado muy claro que “en este trabajo no hay espacio para la crispación política sino para la unión en pro de la mejora de la ciudadanía de la barriada”.






