Quedan pocos días para que los españoles acudan a las urnas para elegir a sus representantes en el Congreso y Senado, en definitiva, para dar su bendición a un nuevo gobierno que deberá retomar la dirección de este país hacia unos senderos que desde luego no son los que nos han traído hasta el lugar en que nos encontramos. Y hace falta hacer un llamamiento generalizado para que se acuda a las urnas y más en una ciudad como la nuestra, que cuenta de por sí con un elevando índice de abstención, agravado ya el pasado mes de mayo cuando se celebraron las elecciones autonómicas. De por sí, en unas generales la participación es menor, pero pensamos que las circunstancias por las que atraviesa ahora España obligan a que expresemos nuestra opinión como se hace en democracia: con el voto en la mano. Es el único camino para que haya un gobierno fuerte y con decisión.





