Nuevo varapalo a las decisiones de los generales acatadas por el Gobierno central respecto a los límites marcados a los derechos de los guardias civiles. El Defensor del Pueblo ha dictado una resolución en la que considera que los agentes del Instituto Armado no ostentan su condición de militar las 24 horas del día y por ello avala que puedan participar en manifestaciones de carácter reivindicativo en la vía pública, siempre que no vistan de uniforme ni hagan uso de su condición castrense. Ésta la interpretación que hace la Oficina del Defensor del Pueblo de la recién aprobada Ley de Derechos y Deberes de las Fuerzas Armadas que, en su lectura más rigurosa, veta el derecho de manifestación a los agentes.
El artículo 13 de esta ley establece que los guardias civiles, “vistiendo el uniforme o haciendo uso de su condición militar”, no podrán organizar, participar ni asistir en lugares de tránsito público a manifestaciones o a reuniones de carácter “político, sindical o reivindicativo”.
El informe, de 37 páginas y firmado por la Defensora del Pueblo en funciones, María Luisa Cava de Llano, considera que esta norma debe interpretarse de la manera “más favorable” porque, de lo contrario, se pagaría un “elevado precio” negando derechos fundamentales como el de reunión y manifestación.
“No se hace uso de la condición militar las 24 horas de los 365 días del año, como si de un sacerdocio se tratase. Una cosa es ser y otra el hacer”, recalca el informe elaborado a petición de la Asociación Unificada de Guardias Civiles.





