Contra más días pasan, nuevas cosas se van descubriendo en el convenio entre el Ministerio de Educación y la Ciudad Autónoma. Mientras que Madrid, que es la responsable competencial de la Educación en nuestra ciudad, vuelve más la cara hacia otro lado el Gobierno autonómico se está viendo en la obligación de asumir más partidas, sin tener, con la ley en la mano, ninguna obligación. En la propia comparecencia que realizó en la jornada de ayer la consejera de Educación, Cultura y Mujer dejó bien a las claras que toda esta polémica le costará a la Ciudad Autónoma la friolera de más de medio millón de euros. De ahí, que desde el ejecutivo se haya producido el hartazgo y estén convencidos de que tras las elecciones del próximo veinte de noviembre no quedará otro camino que decir hasta aquí hemos llegado. Que cada palo aguante su vela, porque en época de restricciones no se puede estar disparando con pólvora ajena como hace el Ministerio.





